En las actuales condiciones del departamento, lo que hay y se vislumbra para los jóvenes son, escasas oportunidades laborales, pocas las posibilidades de emprendimiento, altas tasa de delincuencia y la muerte;.

Al igual que muchas otras ciudades de América Latina, Riohacha se enfrenta a un problema serio en cuanto al transporte público. La falta de regulación y la presencia de una gran cantidad de vehículos informales hacen que la situación sea insostenible y peligrosa para los habitantes de la ciudad​.

El crecimiento personal no es solo sobre alcanzar el éxito en el ámbito profesional o financiero, sino también en nuestra vida personal. Debemos trabajar en nosotros mismos para ser personas más felices, más equilibradas y más plenas.

Antes de quejarte de tu vida, piensa en la historia de José y de la pulsera. Hay gente con poco en el bolsillo, pero con un gran corazón y muchas ganas de salir adelante.

La regulación de los servicios públicos es una de las funciones más importantes que tiene el Estado en cualquier país.

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jueves, 25 de marzo de 2021

LA GUAJIRA DESPUÉS DEL COVID.

 



 “Después de la tormenta, siempre llega la calma”, reza el dicho popular, indicado que detrás de una gran crisis, siempre llega un momento de tranquilidad, momento este, donde se puede reconstruir la vida y corregir los errores que dieron nacimiento a la tormenta. Durante el momento más difícil de la tormenta son muchas las consecuencias que se viven, en su mayoría son negativas, pero si se miran con calma en su mayoría pueden ser convertidas en una gran oportunidad.

El Coronavirus, pandemia que afecta al mundo, debe ser vista en el departamento de La Guajira como una gran oportunidad y tratar de voltear la mirada del país a este territorio. A pesar de ser uno menos perjudicados por el virus en el país, el sector de la salud, puede ser el más perjudicado o uno de los más favorecidos.

Si los ciudadanos ayudamos a mantener los números bajos que hasta ahora se han presentado y continuamos cumpliendo con los protocolos establecidos, el departamento saldrá de la crisis con un sistema de salud fortalecido. El Gobierno Nacional incrementó los gastos y se llegó al punto de poner el fin de la intervención en salud que tenía el departamento por parte de la nación. Por otro lado, el superintendente de salud, comentó que existe la posibilidad de dejar en completo funcionamiento el Hospital San José de Maicao, que viene con problemas ya hace varios años, ¡amanecerá y veremos!

Pero, así como se ve perjudicado en sector salud, todos los sectores que componen la economía del departamento, también se ven y se verán fuertemente perjudicados por esta situación, y los efectos están lejos de mostrar sus resultados positivos, esto desafortunadamente porque los problemas que vive el departamento de La Guajira tienen múltiples causas, está engendrados en múltiples sectores, como también tiene múltiples dimensiones. La Crisis actual, no solo es causada por la COVID–19, es entre otras cosas, es una sumatoria que incluye la pandemia. El departamento viene con problemas estructurales que se juntan con la acumulación histórica de abandono estatal, de inequidades, corrupción y una falta de visión sobre el desarrollo del departamento.

 

Pero la situación del departamento no siempre ha sido así. Si analizamos de dónde venimos, Riohacha, la capital del departamento de La Guajira, durante gran parte del siglo XIX y mediados del siglo XX, fue una ciudad grandiosa y de elemental importancia para la departamentalización de la Magdalena Grande. Era un puerto estratégico para la comercialización de bienes y personas entre las islas del Caribe, Estados Unidos de América y Europa. 

 

Todo tipo de mercaderías salían y entraban del puerto de Riohacha, por su alta producción de Perlas era uno de los principales elementos de comercio, a vuelta de estas una gran cantidad de mercancías entraban para abastecer las necesidades de la naciente y distinguida población guajira. Ingresaron por estas tierras, alemanes, libaneses, italianos y franceses.

 

Hoy, con el pasar de los siglos y con la Magdalena Grande disuelta, el departamento de La Guajira se hizo, con su nombre femenino, una bella mujer, que sigue aún con su útero lleno de riquezas, siendo igual de estratégica y mega diversa, llena de potencialidades y esperanzas, pero sumida en la pobreza debido a la debilidad administrativa que, junto al abandono del Estado, han condenado al Departamento a ser uno de los lugares donde la pobreza parece reproducirse. Riohacha su capital, pasó a ser una de las ciudades menos apetecidas en el Caribe y su puerto, del cual pocos conocen su historia, hoy no tiene ninguna representatividad que mostrar.

 

La infraestructura vial, al igual que el puerto de Riohacha, es un total fracaso. Transitar por la carretera que recorre todos los municipios desde La Jagua del Pilar, pasando por Urumita, Villanueva, San Juan del Cesar, siguiendo por Fonseca, Hatonuevo y terminado en Riohacha, aunque ha tenido algunas reparaciones, no deja de ser. Conductores expertos e incluso el autor, se atreven a decir que hay más de 10 millones de huecos de todos los tamaños. 

 

El día que llegue la calma y se toque fondo, se debe aprovechar el sobre diagnóstico de todos los problemas del Departamento. En materia de infraestructura hay un mar de oportunidades para cambiarle la cara a esta tierra ¿sería una locura pensarse un sistema de transporte a base de rieles para movilizar los habitantes que hay entre el sur y centro con Riohacha? Y si además de eso ¿el departamento piensa en crear un puerto de importancia en el Caribe para Riohacha como en los siglos pasados? ¿Por qué no pensar en un proyecto financiable entre varios departamentos para unir al Cesar y los Santanderes con el mar?

 

¡No es una locura! como lo describe la señora Hilda Lubo Gutiérrez, en su libro de Crónicas Riohacha 473 Años, en el capítulo, Riohacha: la de ayer la de hoy, página 107, se indica que ya existía a finales del siglo XIX y principio del siglo XX la idea de construir un sistema de transporte de mercancías y pasajeros, donde lo fundamental era un sistema de ferrocarriles entre Valledupar y Riohacha. Se había logrado (describe la autora) la concesión entre Barrancas y Riohacha en el año 1882 y no se construyó por falta de recursos.

 

La construcción de un tren que parece ser una conclusión simple y lógica, llena de sentido común, que buscó conectar las mercancías y productos agrícolas de la Provincia de Padilla con el mar. Y no era cualquier mar, eran y siguen siendo hoy, de los principales corredores del comercio en el Atlántico próximo a las costas de Riohacha, y siendo Riohacha, por esa época un punto de referencia y de importancia estratégica.

 

No son fórmulas mágicas, pero si pueden ser claves para desarrollar el departamento de La Guajira, la construcción de este tipo de proyectos, le puede cambiar la cara a este territorio, dinamizando todo. Pensar en una opción donde el trabajo y el conocimiento sean la fuerza de desarrollo y empezar a olvidarnos de la explotación de materiales mineros energéticos. Pensémonos el departamento, tenemos grandes cosas que ofrecer al mundo ¿seremos capaces de unir la academia, la industria, la sociedad civil y los políticos para embarcar esta idea en los rieles de un tren?

miércoles, 20 de enero de 2021

¿NUEVAMENTE LA GUAJIRA SIN GOBERNADOR?

"En este momento, dejar la vida administrativa del departamento de La Guajira sin gobernador, es un error que se pagará con mas corrupción, muertes, la peor crisis económica de la historia y una debacle social, jamás estudiada en Colombia".

El reciente concepto de la Procuraduría General de la Nación, por medio del cual le solicitó al Consejo de Estado declarar nula la elección del gobernador de La Guajira, Nemesio Roys, por incurrir en doble militancia, es una mala señal para la vida administrativa del departamento.

Nemesio, que fue electo el pasado 27 de octubre de 2019, ya antes de ganar la elección tenía unas acusaciones de su paso por el Departamento de Prosperidad Social (DPS). Hoy, cuando se enfrenta a un escenario completamente distinto, se ve nuevamente envuelto en otra acusación por parte de un ente de control, que está estrenando a Margarita Cabello en el cargo y que seguramente querrá desde ya mostrar resultados. ¿Qué más que “La Vieja Confiable” (La Guajira) para iniciar funciones?

Ante esta situación, ¿debería preocuparse el gobernador? Por supuesto que sí, ya en el pasado reciente, los organismos de control han demostrado ser 100% eficientes en la destitución de los administradores del Palacio de la Marina. En los últimos 20 años, todos los gobernadores electos han terminado salpicados por alguna investigación de las “IAS”. Fruto de esto, entre los años 2010 y 2020, hubo más de 13 personas dirigiendo la Gobernación de La Guajira.

Por otro lado, ¿debería preocuparse la ciudanía guajira? Claro que sí. Los habitantes de este territorio han sufrido con lágrimas de sangre la ausencia de un buen tomador de decisiones en frente de la gobernación. Esto es lo grave de esta situación, no es la persona en frente del cargo, lo realmente preocupante, es la ausencia de liderazgo.

Si se logra en este momento la destitución de otro gobernador, estaremos en frente del peor momento de la historia administrativa de La Guajira. Sería el momento único e inimaginable que nadie alguna vez pensó.

Los retos que hoy vive el departamento necesitan de un gobernador 24/7 y ojalá, fuera el mismo por más de cuatro años. No solo es el desempleo, la pobreza y la corrupción, hoy la pandemia de La COVID-19, creó nuevos retos, con soluciones e impactos inciertos y aun inimaginables. Estamos en un escenario, donde la muerte está tocando la puerta de hogares guajiros y no tener un gobernador al frente de esta situación empeora la vida dentro del territorio.  

La Guajira después de la pandemia va a requerir de un gobernador, con su equipo de trabajo, en las calles, junto al pueblo, tomando decisiones. Si se destituye a Nemesio, en la pospandemia estaremos en elecciones.

Es tan difícil lo que enfrentará La Guajira que, en la gobernación que recibió Roys, temas como la pobreza y la pobreza monetaria extrema, según el DANE en su Boletín técnico para La Guajira, alcanzaban una incidencia de 52,6% y el 26,5%, respectivamente. Hoy, a inicio del 2021, esos mismos datos, fruto de la pandemia, son del 61,8% y 33,1%. Para que el lector compare, en el 2004 la pobreza monetaria extrema era del 18,30%.

El desempleo, otro gran reto que necesita de un gobernador y su equipo de trabajo planeando el futuro empresarial del territorio, en La Guajira terminó el año 2019 con un personal cesante similar a los de inicio de siglo XX, cuando se tenían cifras superiores al 20%. Hoy el departamento cuenta con tasas de desempleo superiores al 30% y con una informalidad laboral mayor al 60%.

Lo cierto es que la imagen del gobernador antes de la notificación de La Procuraduría era bastante buena. Está Nemesio haciendo un trabajo importante por recuperar la gobernabilidad. Se aprobó un plan de trabajo junto al Gobierno Nacional, en alianza con el departamento del Cesar, para invertir entre los dos departamentos más de 4 billones de pesos. Este es un recurso importante de cara a la recuperación económica.

Nemesio, logró poner en discusión de los guajiros el cambio del modelo económico. Se recuperó la administración de la salud y se está luchando por recuperar la autonomía en educación, que son retos de urgente manejo. Estos son los problemas que deben ser resueltos en este cuatrienio, no aguantan más espera. La Guajira no aguanta una gota más de improvisación.

Pero ante esto, la ley es la ley y se debe respetar. Si se comprueba la falla de Nemesio, la ley debe actuar, pero, si son mezquindades por poder, como sociedad debemos arropar al gobernador. La Guajira debe recuperar la gobernabilidad y que saquen a este gobernador, es puerta abierta a que la improvisación reine en la vida administrativa del departamento.

Hoy todos debemos enfilarnos por recuperar la dignidad de nuestro territorio. La sociedad en general y la empresa privada, a través de unas políticas públicas claras, debemos hacer que el país voltee su mirada a nuestras costas, enfilarnos a que en La Guajira se cree por fin una zona portuaria y marítima que dinamice el turismo, el comercio con el Caribe próximo y los países de norte y centro América. Ese debe ser camino, ese es el motor para la dinamización de la economía agrícola del sur de La Guajira, que con la represa del Río Ranchería será el secreto de nuestro éxito.

Dejar la vida administrativa del departamento de La Guajira sin gobernador, es un error que se pagará con mas corrupción, muertes, la peor crisis económica de la historia y una debacle social, jamás estudiada en Colombia. 


 

domingo, 16 de agosto de 2020

LA DÉCADA PERDIDA DE LA GUAJIRA.


"Durante la última década, bajo el “visto bueno del Estado”, el departamento de La Guajira y toda Colombia, presenciaron (según cifras oficiales) como más de 4000 niños fueron enterrados. La gran mayoría de ellos fallecieron por enfermedades que la ciencia moderna hace años cura".

El 31 de diciembre de 2019 no sólo pasó un año más de existencia, ese día también pasó otra década que podría ingresar a la lista de los peores decenios de la vida administrativa del departamento de La Guajira.

Durante los últimos 10 años pasaron por el Palacio de la Marina más de 13 personas ostentando el título de gobernador del territorio de Padilla, más de un gobernador por año. Son pocas las entidades territoriales en Colombia que han vivido una situación similar y han salido bien libradas. Por esta razón, no es suerte o un acto del destino, que la mayoría de los índices para medir el buen funcionamiento de la administración publica se encuentren rojo. La falta de continuidad en la gobernabilidad y la ausencia de una política pública clara, ayudaron a catalogar esta como una de las peores décadas del territorio.   

Temas tan sensibles como muerte de niños por desnutrición, pobreza monetaria, pobreza monetaria extrema, índice GINI, el desempleo, entre otras variables, terminaron con números en rojos, incluso, con indicadores peores a los registrados en el inicio del siglo XXI, con peores registros que el África subsahariana, el ejemplo de pobreza en el mundo.

Durante la última década, bajo el “visto bueno del Estado”, el departamento de La Guajira y toda Colombia, presenciaron (según cifras oficiales) como más de 4000 niños fueron enterrados. La gran mayoría de ellos fallecieron por enfermedades que la ciencia moderna hace años cura, enfermedades, muchas de ellas sujetas a la desnutrición y al manejo del agua potable, todo un genocidio y se vivió en menos de 10 años. Ya con esta información, es suficiente para catalogar esta como la peor década del departamento de La Guajira.

La pobreza fue otro tema donde la tarea se perdió. Dentro de las mediciones que hace el Dane. El Boletín técnico Pobreza Monetaria para La Guajira indica que la pobreza y la pobreza monetaria extrema, alcanzaron una incidencia de 52,6% y el 26,5%, respectivamente (en este último dato, la información registrada en el año 2004 era de 18,30%, es decir que, el departamento empeoró su efectividad en la lucha frente a la pobreza). En términos reales, de cada 10 personas en el territorio 8 iniciaron la década del 2020 considerados como pobres.
Estos datos comparados el resto del país, donde el promedio de la pobreza y la pobreza extrema llegaron hasta 26,9% y 7,4%, es decir, el departamento está alrededor de 20 puntos porcentuales alejado del a media de la pobreza y la pobreza extrema nacional.
El desempleo, otro gran reto. La Guajira terminó con personal cesante similar a los de inicio de siglo, cuando se tenían cifras superiores al 20%. En cifras reales, Hoy el departamento de la Guajira cuenta con tasas de desempleo superiores al 15% y con una informalidad laboral superior al 55%. En términos reales, hoy, de cada 10 personas 7 se encuentran en situación de desempleo o viven del rebusque del día a día.
La desigualdad que es, quizás, la principal razón de la situación pobreza y desempleo, según el DANE, el índice GINI ente el año 2016 y 2017, el departamento de La Guajira, tuvo un coeficiente de 0,543 y pasó al 0,553, respectivamente, es decir, la desigualdad en el departamento creció 0,01. Cada día que pasa los ciudadanos ricos, son más ricos y los ciudadanos pobres, son más pobres.
No todo lo que pasa en nuestro territorio es culpa de los administradores de turno, ellos no tienen toda la responsabilidad, pero ellos son los que toman las decisiones mas importantes dentro del territorio, a ellos les corresponde hacer una lectura crítica de estos y otros datos que son muy dicientes de nuestro territorio. El departamento no se permite una gota más de improvisación.
Hoy hay un gobernador electo, del cual en el gobierno central se habla bien, el cual por su formación académica y su experiencia laboral da la impresión de conocer muy bien el territorio, tiene bajo sus hombros darle un nuevo aire a la realidad del departamento, a la sociedad y se una ayuda para reconstruir la confianza en La Guajira.
Tiene Nemesio la tarea de planear el territorio, no solo son los cuatro años que le corresponden, debe tener la mirada puesta en activar sectores productivos que hoy funcionan a media maquina, otros que no funcionan o que nunca se han explotado, pero que el territorio y su gente tienen un potencial importante. Él deberá responder cómo será al departamento en 4 años (¿en 8 años?) y esperemos tenga la visión para mas años. Tiene el gran reto de visionar, cuáles serán las fuentes de empleo, con qué dineros van a ejecutar futuros planes de desarrollo, cómo será la salud, la educación, los servicios públicos; ¿serán el agro, la industria, el comercio la fortaleza del territorio?.
Hoy lo realmente cierto es que La Guajira no aguanta un año más de improvisación. La educación, el cambio de modelo económico, la salud y el desarrollo del departamento no admiten un año más de espera. Hay que tomar decisiones ya.

Escribió:

José Armando Olmedo Avila. 
UN Economista. 

lunes, 8 de junio de 2020

EN LA GUAJIRA, LA RESPUESTA AL COVID – 19: LA ASOCIACIÓN.

 



El crecimiento comunitario ha sido la clave de como las sociedades modernas y avanzadas del mundo alcanzaron altos niveles de desarrollo, económico, político y social. Ellos a su tiempo entendieron que la forma para alcanzar el máximo valor de riqueza individual, era por medio de garantizar la paz, el bien común y la prosperidad colectiva para todos los ciudadanos. 

Hoy en el mundo, los países Nórdicos, Japón, Holanda, entre otros, son un ejemplo claro de esta situación, a pesar de las afectaciones causadas por la Pandemia del COVID – 19, se mantiene un nivel económico, acompañado del respeto por el medio ambiente, como también, altos estándares de gobernabilidad y seguridad, como también un profundo respeto por el derecho a la vida de todos los seres vivos. 

En los países latinoamericanos, por lo general sucede lo contrario, el individualismo se ha apoderado de todo y de todos. En la teoría económica actual, el individualismo se manifiesta de diferentes maneras, pero el más puro y egoísta de estos comportamientos, es el denominado primero yo, segundo yo, tercero yo y CVY (Como Voy Yo). 

El individualismo ha llevado a nuestros países, departamentos y municipios, de una manera ciega y estúpida, a no concebir el avance colectivo como la posibilidad de clara de generación de riqueza para toda la sociedad. 

En la última reunión pública de alcaldes, patrocinada por el gobernador de La Guajira, Nemesio Rois, se dio una señal de querer destruir la desunión que ha existido por siempre entre el norte, el centro y el sur del departamento. Rois y los alcaldes dieron muestras de que debemos pensarnos como un solo territorio y proponer soluciones de fondo, únicas y de inmediato a los problemas gruesos y de básicos que tiene el territorio. 

Lo cierto es que la Constitución de la Republica de Colombia, prima la creación asociaciones comunitarias, donde el crecimiento colectivo sea el objetivo. Se plantea para este fin esquemas asociativos, donde se logren acuerdos de voluntades entre entidades territoriales o asociaciones de entidades territoriales, con el fin de alcanzar objetivos comunes, que no podrían lograr individualmente y así obtener el mejoramiento del nivel de vida de sus comunidades. 

En su tiempo las ciudades y departamentos que hoy en día son en Colombia territorios prósperos, y generadores de riqueza, que cuentan con los mejores indicadores sociales, entendieron que la solución a los problemas en comunidad es la asociación. Bogotá, Medellín y Cali, ya desde el siglo pasado se pensaron como áreas metropolitanas, recientemente, Bucaramanga, Manizales y Barranquilla, han hecho un esfuerzo por consolidar un área administrativa común. Comprendieron la importancia de asumir retos estratégicos y dar solución a problemas fundamentales. 

Bajo este orden de ideas se le puede dar una transformación a los territorios que cuenta con una población, retos y ventajas absolutas y comparativas comunes. Ellos pueden establecer planes de crecimiento juntos, se pueden potencializar sectores en común y mejorar el nivel de vida de sus gentes. 

Hay en La Guajira territorios que pueden consolidarse como nodos productivos. Si se analiza de manera detallada, Hatonuevo, Barrancas, Fonseca y Distracción, cuentan con una riqueza agrícola, comercial, ganadera y minera importantes. Estos 4 municipios deberán realizar una transformación de la matriz generadora de recursos, pues, hacen parte de la zona de influencia minera, gran parte de su mano de obra trabaja en la mina del Cerrejón y los comentarios del futuro operacional de la mina no son alentadores. 

Cuenta este nodo central con los menores números de pobreza en el departamento y tienen una población educada y que están enlazadas de manera familiar y laboral. La población que tendría este primer nodo, estaría cercana a los 97mil habitantes, con una bolsa de recursos que superan los 95 mil millones de pesos, dejando unos ingresos promedio percapita, superior al actual de Barrancas, Distracción, por muy poco menor al de Fonseca y Hatonuevo. La distancia entre estos 3 municipios desde Fonseca no supera los 25 minutos con una vía en buenas condiciones. 

El Nodo Sur, estaría compuesto por San Juan, El Molino, Villanueva, Urumita y La Jagua del Pilar, esta es la zona fría del departamento. La Serranía del Perijá se ve imponente desde estas bellas tierras. Sería una población que sobrepasa las 96mil personas y tendría una bolsa de presupuesto superior a los 105 mil millones de pesos, es decir, un ingreso percapita superior a 1 millón de pesos. Tienen un problema grande en común, es la reconstrucción de la vía que los comunica, esta está totalmente deteriorada. Construir vías veredales para las cosechas de alientos y construir mini distritos de riegos para la siembra y la ganadería, como para afrontar los tiempos de veranos en la zona. 

El tercer Nodo estaría compuesto por Albania, Maicao y Urubia. Aunque Albania no tiene frontera, podría ser un centro de producción industrial que sirve de paso para la exportación al resto del mundo. La legalidad que tengamos con la frontera va a transformar la forma de vivir en este territorio. La riqueza de los vientos y el sol debe ser aprovechado de manera social, en este particular Uribia y Maicao tienen un potencial gigantesco, que junto la reactivación, modernización y legalidad del comercio, le darían otra cara a nuestro territorio. 

Este nodo productivo contaría con unos ingresos superiores a los 674 mil millones para ser repartidos en una población de 363 mil habitantes. Este nodo tiene los más altos números de pobreza y el índice de necesidades básicas insatisfechas más alto como porcentaje de su población, pero tendría un ingreso per cápita superiores a 1,8 millón de pesos.

Por último el Nodo marítimo estaría compuesto por Manaure, Riohacha y Dibulla. La tarea de estos municipios es darle una mirada al mar, ver en el mar nuestro polo de desarrollo. El turismo, la construcción de un muelle para la llegada de buques, como también la entrada y salida de mercancías al resto del mundo, es una oportunidad de oro. Este nodo cuenta con altos índices de pobreza monetaria, altas necesidades básicas insatisfechas y problemas grandes de salud pública. La bolsa que compartirían estos tres municipios sería de 495 millones para una población de 308 habitantes.   

Ahí aquí una opción importante para darle una transformación real a la realidad del departamento, no pueden pasar los años, oportunidades y nuevos retos, para darnos cuentas que la oportunidad de transformar nuestro territorio es ahora.


viernes, 29 de mayo de 2020

LA GUAJIRA EN TIEMPOS DEL COVID: PENSAR EN LO IMPENSABLE.


"La salida a la crisis que vive el departamento se soluciona con un giro de 180°, se debe replantear, repensar, soñar un nuevo modelo de desarrollo económico del territorio que piense soluciones para muchos impensables, soluciones inimaginables, el departamento requiere buscar con urgencia la forma de generar recursos financieros para apalancar grandes inversiones esenciales para la construcción del nuevo departamento de La Guajira".

De los peores escenarios que podría traer consigo el Covid-19 para la economía colombina, ya se vive uno de los mas temidos por todos los economistas del país, el crecimiento acelerado del desempleo. Y digo que era el que más se temía, pues, mantener la tasa de desempleo debajo de 2 dígitos le tomó al país casi 30 años y hoy, en plena crisis, según la información revelada por el DANE, las tasas de desempleo en abril a nivel nacional están rosando el 20% y en las 13 principales ciudades del país, ya sobrepasó el 23,5%.

Los datos anteriores son proyecciones que hace 2 meses nadie se podía imaginar. Se logró que la economía colombiana y de departamentos como La Guajira apagaran todos sus motores productivos, abriéndole la puerta a la peor crisis de los últimos años. 

La Guajira con la aparición del COVID 19 tocó fondo, una peor situación a la que se vive, debe estar fuera de la imaginación de cualquiera. La pobreza monetaría y extrema, como el índice GINI, tienden a empeorarse con el crecimiento en el desempleo, este último en Riohacha creció 6,8%, pasó de 15,3% al 22,1%. Estos valores que son alarmantes, de no tomar medidas urgentes pueden permanecer en crecimiento, para esto, los administradores de turno y la sociedad en conjunto deben aunar esfuerzos, apuntar para el mismo lado e intentar darle una solución de corto plazo.

Los alcaldes de los otros municipios, que están junto a sus equipos de trabajo, en las calles, con los ciudadanos, deben tener toda la voluntad por conocer los datos reales de desempleo en sus territorios. El DANE en su informe del mes de abril no es claro en mostrar el valor del crecimiento del desempleo en municipios diferentes a Riohacha. Esta debe ser una tarea maratónica, los planes y esquemas de desarrollo territorial que en la actualidad se discuten en la Asamblea Departamental y los diferentes Concejos Municipales, deben incluir propuestas de choque y contrarrestar esta situación.

La situación es tan dramática que la pobreza en la que ha vivido gran parte de la población hoy es una fortaleza, y digo fortaleza, ya que gran parte de los habitantes del departamento están acostumbrados a vivir en condiciones peores que las del África Subsahariana, muchas personas viven con menos de 2 dólares al día.

La salida a la crisis que vive el departamento se soluciona con un giro de 180°, se debe replantear, repensar, soñar un nuevo modelo de desarrollo económico del territorio que piense soluciones para muchos impensables, soluciones inimaginables, el departamento requiere buscar con urgencia la forma de generar recursos financieros para apalancar grandes inversiones esenciales para la construcción del nuevo departamento de La Guajira, propuestas que deben ya quedar escritas en los planes y esquemas de desarrollo territoriales que se discuten en la actualidad.

Dentro de estas acciones que como sociedad debemos proponer, se debe hacer una apuesta por la creación de una gran empresa de servicios públicos para el departamento, que preste servicios de electricidad, gas, agua y recolección de desechos. El departamento requiere ingresos y que más que un monopolio natural para garantizarlos, líquidos, frescos y todos los meses; se debe promover la creación de una empresa generadora de energía eléctrica a partir de la explotación de recursos como el agua, el viento y el sol. El departamento de La Guajira tiene ventaja absoluta y comparativa en este tema, se puede pensar en una empresa de orden departamental o mixta, donde los diferentes entes territoriales del departamento tengan una participación mayoritaria, los municipios necesitan crear un musculo financiero aparte de las partidas que brinda el Estado para apalancar inversiones.

Se debe crear un sistema de transporte departamental serio, con buenas vías y ojalá con vocación interdepartamental e internacional ¿Por qué no pensar en un sistema de transporte a base de trenes que permita el transporte de mercancías y personas, que provengan y salgan de los Santanderes, el Cesar y la Guajira, y se comuniquen con las islas del Caribe próximo y los países vecinos, con un gran puerto marítimo cercano a Riohacha? Ya hace años existe la propuesta de la construcción de una línea férrea que comunique al Puerto de Dibulla con la red férrea del atlántico y la red férrea nación ¿por qué no desarrollarla ahora?

La terminación de la Represa del Rio Ranchería y sus distintos Distritos de Riego, que es un sueño de todo el departamento, debe ser una apuesta sería por parte de gobierno departamental, sería la verdadera revolución agroindustrial de todo el territorio.

Estas, al igual que otras ideas son propuestas soñadoras, pero son propuestas claras, claves y realizables. Para algunos son inimaginables, para muchos costosas y hasta locas, pero, de no tomar medidas claras, la aparición del COVID-19, puede tener graves consecuencias para el territorio de Padilla. Se puede gestar detrás de esta crisis grandes cambios sociales, económicos y culturales difíciles de controlar. Pronto la minería, el principal producto generador de riqueza, dejará de ser un negocio rentable, ¿qué le espera al departamento después del Cerrejón?

No hay otra opción, se debe soñar despierto, se debe emprender durmiendo, hoy todos los sueños son una opción para transformar nuestra realidad.

 

Escribió,

 

JOSÉ ARMANDO OLMEDO AVILA
Un Economista.

lunes, 13 de abril de 2020

PENSEMONOS LA GUAJIRA DESPUÉS DEL COVID-19



"El día que llegue la calma y se toque fondo, se debe aprovechar el sobre diagnóstico de todos los problemas del Departamento. En materia de infraestructura hay un mar de oportunidades para cambiarle la cara a esta tierra." 

“Después de la tormenta, siempre llega la calma”, reza el dicho popular, indicado que detrás de una gran crisis, siempre llega un momento de tranquilidad, momento este, donde se puede reconstruir la vida y corregir los errores que dieron nacimiento a la tormenta. Durante el momento más difícil de la tormenta son muchas las consecuencias que se viven, en su mayoría son negativas, pero si se miran con calma en su mayoría pueden ser convertidas en una gran oportunidad.

El Coronavirus, pandemia que afecta a la mayoría de países del mundo, debe ser vista en el departamento de La Guajira como una gran oportunidad y tratar de voltear la mirada del país a este territorio. A pesar de ser uno menos perjudicados por el virus en el país, el sector de la salud, puede ser el más perjudicado o uno de los más favorecido después de la cuarentena.

Si los ciudadanos cumplimos con los protocolos establecidos y no se incrementan los casos de infectados, el departamento saldrá de la crisis con un sistema de salud fortalecido. Según el Gobierno Nacional se van a incrementar los gastos y se llegó al punto de poner sobre la mesa acabar la intervención en salud que tiene el departamento por parte de la nación. Por otro lado, el superintendente de salud, comentó que existe la posibilidad de dejar en completo funcionamiento el Hospital San José de Maicao, que viene con problemas ya hace varios años, ¡amanecerá y veremos!

Pero, así como se ve perjudicado en sector salud, todos los sectores que componen la economía del departamento, también se ven y se verán fuertemente perjudicados por esta situación, y los efectos están lejos de mostrar sus resultados positivos, esto desafortunadamente porque los problemas que vive el departamento de La Guajira tienen múltiples causas, está engendrados en múltiples sectores, como también tiene múltiples dimensiones. La Crisis actual, no solo es causada por el COVID–19, es entre otras cosas, es una sumatoria que incluye la pandemia. El departamento viene con problemas estructurales que se juntan con la acumulación histórica de abandono estatal, de inequidades, corrupción y una falta de visión sobre el desarrollo del departamento.

Pero la situación del departamento no siempre ha sido así, si analizamos de dónde venimos, Riohacha, la actual capital del departamento de La Guajira, durante gran parte del siglo XIX y mediados del siglo XX, fue una ciudad grandiosa y de elemental importancia para la departamentalización de la Magdalena Grande. Era un puerto estratégico para la comercialización de bienes y personas entre las islas del Caribe, Estados Unidos de América y Europa. 

Todo tipo de mercaderías salían y entraban del puerto de Riohacha, por su alta producción de Perlas era uno de los principales elementos de comercio, a vuelta de estas una gran cantidad de mercancías entraban para abastecer las necesidades de la naciente y distinguida población guajira. Ingresaron por estas tierras, alemanes, libaneses, italianos y franceses.

Hoy, con el pasar de los siglos y con la Magdalena Grande disuelta, el departamento de La Guajira se hizo, con su nombre femenino, una bella mujer, que sigue aún con su útero lleno de riquezas, siendo igual de estratégica y mega diversa, llena de potencialidades y esperanzas, pero sumida en la pobreza debido a la debilidad administrativa, que junto al abandono del Estado, han condenado al Departamento a ser uno de los lugares donde la pobreza parece reproducirse. Riohacha su capital, pasó a ser una de las ciudades menos apetecidas en el Caribe y su puerto, del cual pocos conocen su historia, hoy no tiene ninguna representatividad que mostrar.

La infraestructura vial, al igual que el puerto de Riohacha, es un total fracaso. Transitar por la carretera que recorre todos los municipios desde La Jagua del Pilar, pasando por Urumita, Villanueva, San Juan del Cesar, siguiendo por Fonseca, Hatonuevo y terminado en Riohacha, aunque ha tenido algunas reparaciones, no deja de ser. Conductores expertos e incluso el autor, se atreven a decir que hay más de 10 millones de huecos de todos los tamaños. 

El día que llegue la calma y se toque fondo, se debe aprovechar el sobre diagnóstico de todos los problemas del Departamento. En materia de infraestructura hay un mar de oportunidades para cambiarle la cara a esta tierra ¿sería una locura pensarse un sistema de transporte a base de rieles para movilizar los habitantes que hay entre el sur y centro con Riohacha? Y si además de eso ¿el departamento piensa en crear un puerto de importancia en el Caribe para Riohacha como en los siglos pasados? ¿Por qué no pensar en un proyecto financiable entre varios departamentos para unir al Cesar y los Santanderes con el mar?

¡No es una locura! como lo describe la señora Hilda Lubo Gutiérrez, en su libro de Crónicas Riohacha 473 Años, en el capítulo, Riohacha: la de ayer la de hoy, página 107, se indica que ya existía a finales del siglo XIX y principio del siglo XX la idea de construir un sistema de transporte de mercancías y pasajeros, donde lo fundamental era un sistema de ferrocarriles entre Valledupar y Riohacha. Se había logrado (describe la autora) la concesión entre Barrancas y Riohacha en el año 1882 y no se construyó por falta de recursos.

La construcción de un tren que parece ser una conclusión simple y lógica, llena de sentido común, que buscó conectar las mercancías y productos agrícolas de la Provincia de Padilla con el mar. Y no era cualquier mar, eran y siguen siendo hoy, de los principales corredores del comercio en el Atlántico próximo a las costas de Riohacha, y siendo Riohacha, por esta época un punto de referencia y de importancia estratégica para el país.

No son fórmulas mágicas, pero si pueden ser claves para desarrollar el departamento de La Guajira, la construcción de este tipo de proyectos, le puede cambiar la cara a este territorio, dinamizando todo. Pensar en una opción donde el trabajo y el conocimiento sean la fuerza de desarrollo y empezar a olvidarnos de la explotación de materiales mineros energéticos. Pensémonos el departamento, tenemos grandes cosas que ofrecer al mundo ¿seremos capaces de unir la academia, la industria, la sociedad civil y los políticos para embarcar esta idea en los rieles de un tren?

José Armando Olmedo Avila
UN Economista.  




martes, 4 de febrero de 2020

ATENCIÓN AL MIGRANTE, OTRO RETO DE LA GUAJIRA.


 "Para que el lector dimensione la situación, es como si seis veces la población de la Jagua del Pilar se mudara a Fonseca; es algo así como la población de Urumita, el Molino y la Jagua del Pilar juntos; significan un número cercano a dos veces la población del municipio de Distracción, con todos sus problemas y virtudes se mudan a Fonseca".


Muchos de los ciudadanos migrantes venezolanos al ser consultados sobre si regresaran o no a su país, responden de una manera simple y clara, no; o por lo menos, eso dicen los que están en el departamento de la Guajira, que en municipios como Fonseca, se sienten como en casa. “Vinimos para no regresar mas, o por lo menos para regresar en un tiempo no muy cercano”, dicen.  

Este es un reto muy difícil de afrontar para los administradores de turno en el territorio guajiro. Según cifras oficiales, el departamento de La Guajira tiene una población total de menos de 1 millón de habitantes, este territorio vio como después del inicio del éxodo masivo, ya son más de 300 mil personas del vecino país que viven hoy en este territorio, situación que impacta el modo de vida de los municipios donde estos ciudadanos se han asentado. Hoy la población que habita el territorio de Padilla creció un 30% en menos de 5 años, rompiendo estimaciones que no se esperaban para el doble del tiempo.

Cada persona que llega, cada ciudadano nuevo, requiere de un techo, un plato de comida, un baño, educación, un trabajo, en fin, suplir sus necesidades físicas básicas. En promedio, en el departamento de La Guajira, antes de la entrada masiva de hermanos de vecino país, cerca de 6 personas de cada 10, no tenían solucionando sus condiciones básicas de vida, ahora con el crecimiento exponencial de personas, además de que se hace mucho mas difícil de enfrentar la situación, no se sabe a ciencia cierta cuál es la población real.

Por esta razón los alcaldes locales tienen un reto difícil por delante. Si se analiza el caso del municipio de Fonseca, uno de los territorios donde más venezolanos han llegado en proporción a su población, son más de 13 mil nuevas personas las que viven de manera legal. Si a esto le sumamos una estimación de otros fenómenos similares en el mundo, donde en promedio, por 1 migrante legal, llegan 0,4 migrantes ilegales con él, es decir que, 13 mil personas, en promedio, pueden ser fácilmente convertidas en un poco más de 18 mil.

Tener más de 18 mil personas nuevas en la Tierra del Cantores, es un crecimiento de la población en casi un 50% de la cantidad total. Para que el lector dimensione la situación, es como si 6 veces la población de la Jagua del Pilar se mudara a Fonseca; es algo así como la población de Urumita*, el Molino* y la Jagua del Pilar* juntos; significan un número cercano a dos veces la población del municipio de Distracción*, con todos sus problemas y virtudes se mudan a Fonseca.

Lo que pasa hoy en Fonseca al igual que otros municipios como Riohacha, Maicao y San Juan del Cesar*, ha cambiado por completo el normal modo de vida en los territorios, influyendo de manera significativa en la planeación de políticas públicas, cambiando el destinando del uso de los recursos y el experimento de situaciones sociales que se salen por completo de control de las comunidades.

Esta que es una noticia vieja, tiene una importante trascendencia en Colombia, ya que administrativamente, los próximos esquemas y planes de desarrollo que actualmente se conciben por parte de los mandatarios locales y las comunidades, deben incluir a esta población, a ellos, se les deben garantizar derechos. A la luz del sistema legal colombiano, el artículo 96 de la Constitución Política dice que: "los nacionales colombianos son aquellos cuyo padre o madre hayan sido naturales o nacionales colombianos o que, siendo hijos de extranjeros, alguno de sus padres estuviere domiciliado en la república en el momento del nacimiento".

De acuerdo a esto, cuando los colombianos migraron a Venezuela (cerca de 7 millones) tuvieron hijos, nietos, bisnietos, en fin, gran parte de los "venecos" que hoy están en Colombia, que están en La Guajira, por nuestra constitución, son ciudadanos colombianos, a los que el Estado debe atender, son sujetos de derechos en Colombia y se les debe por ende defender, eso dicen las leyes. Pero, por otro lado, los venezolanos que logren el domicilio colombiano y tenga un hijo, son por la legalidad del país connacionales.  

Económicamente la dimensión de esta situación no es igual si se presenta en una ciudad como Bogotá, Barranquilla o Medellín, que tienen la infraestructura locativa, empresarial, como también el capital financiero para afrontarla. La Guajira y otros departamentos empobrecidos de Colombia necesitan que el Estado y la comunidad internacional establezcan una política clara para el migrante, se creen proyectos productivos que los pongan a la par del resto de la sociedad y se direccionen los recursos y la regulación necesaria, para aprovechar la mano de obra calificada que viene y puede servir para transformar la realidad de La Guajira, como también, para combatir de una vez por todas, la mala imagen que una minoría de los hermanos venezolanos han creado durante su vida en Colombia.

* Municipios del departamento. 

miércoles, 4 de diciembre de 2019

COBERTURA Y CALIDAD EN LA EDUCACIÓN, OTRO RETO DE LA GUAJIRA



"Llama poderosamente la atención que, Urumita, el municipio con menor cobertura en el departamento, es el segundo en resultados. No hay cobertura, pero existe calidad en la formación que se imparte".

Con relación a los resultados de las pruebas internacionales PISA, donde Colombia nuevamente quedó rezagada en los últimos puestos, es válido preguntarse, ¿la calidad de la formación es más importante que la cobertura? La solución de esta pregunta siempre ha causado acaloradas discusiones por parte de los ordenadores del gasto y planeadores de políticas públicas, similares a si fue primero el huevo o la gallina. En Colombia, ha sido más importante tener los salones llenos que garantizar calidad de la educación.

Para hacer un correcto análisis de los resultados de las pruebas PISA sería bueno analizar que hay en lo local, ya que, si en Bogotá la situación es preocupante, en las entidades territoriales pobres, la situación es peor. 

En el departamento de La Guajira, la cobertura neta en educación es 77% inferior en 7% al promedio nacional. Si se mira esta situación por municipio, Fonseca tiene la mayor cobertura del departamento con el 120%, seguido por San Juan, Albania y Maicao. El municipio con menor cobertura educativa es Urumita (40%), seguido por Distracción (55,62%), Hatonuevo (59,55%) y Riohacha (66,4%). Uribía es el municipio más grande, tiene una cobertura total del 69,5%.  De los 15 municipios, 9 están por debajo de la media nacional, de estos, 8 están por debajo de la media departamental. En materia de cobertura, la tarea se perdió.

Si se mira la calidad educativa, para la prueba PISA, saber leer y realizar cálculos matemáticos es lo importante. En la nación, los resultados de las pruebas saber 11 indican como van las cosas en materia educativa. En Matemáticas el máximo son 100 puntos, el promedio nacional está 50,42; en La Guajira, el promedio está en 44,45 puntos.

Uribía y Manaure se llevan los deshonrosos últimos puestos, con puntajes inferiores a 40, pero no está muy lejos Distracción (40,84), La Jagua del Pilar (41,78) y Hatonuevo (41,79). El único municipio que sobrepasa la media nacional es Villanueva (50,93), seguido por Urumita (50,35). Fonseca el municipio con mayor cobertura, supera por muy poco la media departamental, con 45,66, en medio de la capital Riohacha (45,75) y Maicao (47,77).

La lectura crítica es el otro indicador, nuevamente el puntaje máximo es 100. El departamento repite por debajo de la media nacional (52,79). Ningún municipio lo supera, los más cercanos Villanueva (51,43) y Urumita (51,35). Al final de la cola aparecen Uribía (41,36), Manaure (42,74), Distracción (45,15) y Hatonuevo (45,42), aún por debajo de la media del departamento (47,32). Fonseca, Riohacha y Albania aparecen en la mitad de la tabla. Este último superando por poco a Maicao, sobrepasan la media departamental. Según estos resultados, La Guajira no cuenta ni con calidad y ni cobertura educativa.

Llama poderosamente la atención que, Urumita, el municipio con menor cobertura en el departamento, es el segundo en resultados. No hay cobertura, pero existe calidad en la formación que se imparte.

El alto índice de repetición de año escolar es otro problema. Mientras que en la nación el promedio es del 1.97%, en La Guajira la media es del 4,75%. El caso de Uribía es el más preocupante, casi el 10% de la población escolar del municipio repite el año, seguido por el molino (7%) y Fonseca (6%).Se debe hacer una acotación este caso particular, donde se ve claramente que Uribía, uno de los municipios con menor cobertura educativa neta, tiene los más altos índices de repetición, y Fonseca, el municipio con mayor cobertura es el tercero con mayor índice de repetición, claramente la cobertura no garantiza calidad en la educación.  

Fuente de los datos: Departamento Nacional de Planeación (DNP - TerriData)

lunes, 4 de noviembre de 2019

DEJEMOS TRABAJAR A NEMÉSIO


"Entre las tantas dificultades que debe afrontar se encuentran: el cambio de modelo económico, poner a funcionar la represa del Río Ranchería, traer nuevamente las regalías, recuperar la Universidad; parar el crecimiento del desempleo, la intervención de la salud y la educación, en fin, es una lista de tantos retos que deben si o si, ser resueltos en este cuatrienio, no aguantan más espera, la Guajira no aguanta una gota más de improvisación".

Después de pasadas las elecciones del 27 de octubre, donde salió ganador el Sr. Nemésio Rois Garzón, ya están enfiladas las listas de abogados para ganar la elección en los estrados judiciales. Se alistan desde ya las empresas electorales y los dueños del poder, para tumbar a un gobernador que en democracia los ciudadanos del departamento eligieron.

Sean o no ciertas las alarmas que hay encendidas sobre el nombre del gobernador electo del departamento de la Guajira, los ciudadanos debemos esperar que sean las autoridades quienes tumben o no a "Neme". Ya en el pasado se ha demostrado con creses la eficiencia de las “IAS” sobre los gobernantes con pasado oscuro en nuestro territorio.

Lo cierto es que, quien mandará y regirá los destinos de nuestro departamento es Nemésio, por lo tanto, todos los guajiros, no hayamos votado con él o si, debemos impulsar a que Nemésio haga su trabajo, el departamento no aguanta 4 años más de desgobierno.

Yo no sé si Nemésio será un buen un buen gobernante, eso el tiempo lo dirá, pero el reto que hoy tiene Rois con el departamento de la Guajira no es menor. Entre las tantas dificultades que debe afrontar se encuentran: el cambio de modelo económico, poner a funcionar la represa del Río Ranchería, traer nuevamente las regalías, recuperar la Universidad; parar el crecimiento del desempleo, la intervención de la salud y la educación, en fin, es una lista de tantos retos que deben si o si ser resueltos en este cuatrienio, no aguantan más espera, la Guajira no aguanta una gota más de improvisación.

A “Neme” debemos apoyarlo, La Guajira debe recuperar la gobernabilidad, todos debemos enfilarnos como la gran Nación Guajira, por recuperar la dignidad de nuestro territorio. Junto con él, la sociedad en general y la empresa privada debemos voltear la mirada del país a nuestras costas, enfilarnos a que en la Guajira se cree por fin una zona portuaria y marítima que dinamice el turismo, el comercio con el Caribe Próximo y los países de norte y centro América. Ese debe ser camino, ese es el motor para la dinamización de la economía agrícola del sur de la guajira, que con la represa del Rio Ranchería será el secreto de nuestro éxito.

Los medios de comunicación lo han dicho en reiteradas ocasiones, son varios y muy dicientes los problemas que tiene Nemésio Rois en su paso por el DPS, antes de las elecciones esa información era pública y él desde los estrados judiciales es quien le debe demostrar a la Guajira que no tiene nada que ocultar, por el bien de nuestro territorio, esperemos que todo al gobernador electo le salga bien.

Hoy a Neme lo debemos arropar, pero no arroparlo bajo un comité de aplausos, debemos ser vigilantes, seguir paso a paso su trabajo, para que gobierne bien. Aceptar la buena crítica ayuda a dinamizar las economías locales.

Eso sí, todo debemos estar pendiente a sus actuaciones, debemos tener bien claro, Nemésio es un empleado de toda la ciudadanía guajira, a él se le eligió para que sea de guía de la transformación social de nuestro departamento, él no es superior a nadie, él es un ciudadano más, puso su nombre a disposición del pueblo, el pueblo lo eligió y el mismo pueblo en cualquier momento lo puede bajar, es así que, si Neme la embarra, hay que bajarlo.
 
No me resta más que desearle todos los éxitos en este camino, todas las buenas energías y suerte, las va a necesitar.