lunes, 8 de junio de 2020

EN LA GUAJIRA, LA RESPUESTA AL COVID – 19: LA ASOCIACIÓN.

 



El crecimiento comunitario ha sido la clave de como las sociedades modernas y avanzadas del mundo alcanzaron altos niveles de desarrollo, económico, político y social. Ellos a su tiempo entendieron que la forma para alcanzar el máximo valor de riqueza individual, era por medio de garantizar la paz, el bien común y la prosperidad colectiva para todos los ciudadanos. 

Hoy en el mundo, los países Nórdicos, Japón, Holanda, entre otros, son un ejemplo claro de esta situación, a pesar de las afectaciones causadas por la Pandemia del COVID – 19, se mantiene un nivel económico, acompañado del respeto por el medio ambiente, como también, altos estándares de gobernabilidad y seguridad, como también un profundo respeto por el derecho a la vida de todos los seres vivos. 

En los países latinoamericanos, por lo general sucede lo contrario, el individualismo se ha apoderado de todo y de todos. En la teoría económica actual, el individualismo se manifiesta de diferentes maneras, pero el más puro y egoísta de estos comportamientos, es el denominado primero yo, segundo yo, tercero yo y CVY (Como Voy Yo). 

El individualismo ha llevado a nuestros países, departamentos y municipios, de una manera ciega y estúpida, a no concebir el avance colectivo como la posibilidad de clara de generación de riqueza para toda la sociedad. 

En la última reunión pública de alcaldes, patrocinada por el gobernador de La Guajira, Nemesio Rois, se dio una señal de querer destruir la desunión que ha existido por siempre entre el norte, el centro y el sur del departamento. Rois y los alcaldes dieron muestras de que debemos pensarnos como un solo territorio y proponer soluciones de fondo, únicas y de inmediato a los problemas gruesos y de básicos que tiene el territorio. 

Lo cierto es que la Constitución de la Republica de Colombia, prima la creación asociaciones comunitarias, donde el crecimiento colectivo sea el objetivo. Se plantea para este fin esquemas asociativos, donde se logren acuerdos de voluntades entre entidades territoriales o asociaciones de entidades territoriales, con el fin de alcanzar objetivos comunes, que no podrían lograr individualmente y así obtener el mejoramiento del nivel de vida de sus comunidades. 

En su tiempo las ciudades y departamentos que hoy en día son en Colombia territorios prósperos, y generadores de riqueza, que cuentan con los mejores indicadores sociales, entendieron que la solución a los problemas en comunidad es la asociación. Bogotá, Medellín y Cali, ya desde el siglo pasado se pensaron como áreas metropolitanas, recientemente, Bucaramanga, Manizales y Barranquilla, han hecho un esfuerzo por consolidar un área administrativa común. Comprendieron la importancia de asumir retos estratégicos y dar solución a problemas fundamentales. 

Bajo este orden de ideas se le puede dar una transformación a los territorios que cuenta con una población, retos y ventajas absolutas y comparativas comunes. Ellos pueden establecer planes de crecimiento juntos, se pueden potencializar sectores en común y mejorar el nivel de vida de sus gentes. 

Hay en La Guajira territorios que pueden consolidarse como nodos productivos. Si se analiza de manera detallada, Hatonuevo, Barrancas, Fonseca y Distracción, cuentan con una riqueza agrícola, comercial, ganadera y minera importantes. Estos 4 municipios deberán realizar una transformación de la matriz generadora de recursos, pues, hacen parte de la zona de influencia minera, gran parte de su mano de obra trabaja en la mina del Cerrejón y los comentarios del futuro operacional de la mina no son alentadores. 

Cuenta este nodo central con los menores números de pobreza en el departamento y tienen una población educada y que están enlazadas de manera familiar y laboral. La población que tendría este primer nodo, estaría cercana a los 97mil habitantes, con una bolsa de recursos que superan los 95 mil millones de pesos, dejando unos ingresos promedio percapita, superior al actual de Barrancas, Distracción, por muy poco menor al de Fonseca y Hatonuevo. La distancia entre estos 3 municipios desde Fonseca no supera los 25 minutos con una vía en buenas condiciones. 

El Nodo Sur, estaría compuesto por San Juan, El Molino, Villanueva, Urumita y La Jagua del Pilar, esta es la zona fría del departamento. La Serranía del Perijá se ve imponente desde estas bellas tierras. Sería una población que sobrepasa las 96mil personas y tendría una bolsa de presupuesto superior a los 105 mil millones de pesos, es decir, un ingreso percapita superior a 1 millón de pesos. Tienen un problema grande en común, es la reconstrucción de la vía que los comunica, esta está totalmente deteriorada. Construir vías veredales para las cosechas de alientos y construir mini distritos de riegos para la siembra y la ganadería, como para afrontar los tiempos de veranos en la zona. 

El tercer Nodo estaría compuesto por Albania, Maicao y Urubia. Aunque Albania no tiene frontera, podría ser un centro de producción industrial que sirve de paso para la exportación al resto del mundo. La legalidad que tengamos con la frontera va a transformar la forma de vivir en este territorio. La riqueza de los vientos y el sol debe ser aprovechado de manera social, en este particular Uribia y Maicao tienen un potencial gigantesco, que junto la reactivación, modernización y legalidad del comercio, le darían otra cara a nuestro territorio. 

Este nodo productivo contaría con unos ingresos superiores a los 674 mil millones para ser repartidos en una población de 363 mil habitantes. Este nodo tiene los más altos números de pobreza y el índice de necesidades básicas insatisfechas más alto como porcentaje de su población, pero tendría un ingreso per cápita superiores a 1,8 millón de pesos.

Por último el Nodo marítimo estaría compuesto por Manaure, Riohacha y Dibulla. La tarea de estos municipios es darle una mirada al mar, ver en el mar nuestro polo de desarrollo. El turismo, la construcción de un muelle para la llegada de buques, como también la entrada y salida de mercancías al resto del mundo, es una oportunidad de oro. Este nodo cuenta con altos índices de pobreza monetaria, altas necesidades básicas insatisfechas y problemas grandes de salud pública. La bolsa que compartirían estos tres municipios sería de 495 millones para una población de 308 habitantes.   

Ahí aquí una opción importante para darle una transformación real a la realidad del departamento, no pueden pasar los años, oportunidades y nuevos retos, para darnos cuentas que la oportunidad de transformar nuestro territorio es ahora.


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