En las actuales condiciones del departamento, lo que hay y se vislumbra para los jóvenes son, escasas oportunidades laborales, pocas las posibilidades de emprendimiento, altas tasa de delincuencia y la muerte;.

Al igual que muchas otras ciudades de América Latina, Riohacha se enfrenta a un problema serio en cuanto al transporte público. La falta de regulación y la presencia de una gran cantidad de vehículos informales hacen que la situación sea insostenible y peligrosa para los habitantes de la ciudad​.

El crecimiento personal no es solo sobre alcanzar el éxito en el ámbito profesional o financiero, sino también en nuestra vida personal. Debemos trabajar en nosotros mismos para ser personas más felices, más equilibradas y más plenas.

Antes de quejarte de tu vida, piensa en la historia de José y de la pulsera. Hay gente con poco en el bolsillo, pero con un gran corazón y muchas ganas de salir adelante.

La regulación de los servicios públicos es una de las funciones más importantes que tiene el Estado en cualquier país.

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miércoles, 20 de enero de 2021

¿NUEVAMENTE LA GUAJIRA SIN GOBERNADOR?

"En este momento, dejar la vida administrativa del departamento de La Guajira sin gobernador, es un error que se pagará con mas corrupción, muertes, la peor crisis económica de la historia y una debacle social, jamás estudiada en Colombia".

El reciente concepto de la Procuraduría General de la Nación, por medio del cual le solicitó al Consejo de Estado declarar nula la elección del gobernador de La Guajira, Nemesio Roys, por incurrir en doble militancia, es una mala señal para la vida administrativa del departamento.

Nemesio, que fue electo el pasado 27 de octubre de 2019, ya antes de ganar la elección tenía unas acusaciones de su paso por el Departamento de Prosperidad Social (DPS). Hoy, cuando se enfrenta a un escenario completamente distinto, se ve nuevamente envuelto en otra acusación por parte de un ente de control, que está estrenando a Margarita Cabello en el cargo y que seguramente querrá desde ya mostrar resultados. ¿Qué más que “La Vieja Confiable” (La Guajira) para iniciar funciones?

Ante esta situación, ¿debería preocuparse el gobernador? Por supuesto que sí, ya en el pasado reciente, los organismos de control han demostrado ser 100% eficientes en la destitución de los administradores del Palacio de la Marina. En los últimos 20 años, todos los gobernadores electos han terminado salpicados por alguna investigación de las “IAS”. Fruto de esto, entre los años 2010 y 2020, hubo más de 13 personas dirigiendo la Gobernación de La Guajira.

Por otro lado, ¿debería preocuparse la ciudanía guajira? Claro que sí. Los habitantes de este territorio han sufrido con lágrimas de sangre la ausencia de un buen tomador de decisiones en frente de la gobernación. Esto es lo grave de esta situación, no es la persona en frente del cargo, lo realmente preocupante, es la ausencia de liderazgo.

Si se logra en este momento la destitución de otro gobernador, estaremos en frente del peor momento de la historia administrativa de La Guajira. Sería el momento único e inimaginable que nadie alguna vez pensó.

Los retos que hoy vive el departamento necesitan de un gobernador 24/7 y ojalá, fuera el mismo por más de cuatro años. No solo es el desempleo, la pobreza y la corrupción, hoy la pandemia de La COVID-19, creó nuevos retos, con soluciones e impactos inciertos y aun inimaginables. Estamos en un escenario, donde la muerte está tocando la puerta de hogares guajiros y no tener un gobernador al frente de esta situación empeora la vida dentro del territorio.  

La Guajira después de la pandemia va a requerir de un gobernador, con su equipo de trabajo, en las calles, junto al pueblo, tomando decisiones. Si se destituye a Nemesio, en la pospandemia estaremos en elecciones.

Es tan difícil lo que enfrentará La Guajira que, en la gobernación que recibió Roys, temas como la pobreza y la pobreza monetaria extrema, según el DANE en su Boletín técnico para La Guajira, alcanzaban una incidencia de 52,6% y el 26,5%, respectivamente. Hoy, a inicio del 2021, esos mismos datos, fruto de la pandemia, son del 61,8% y 33,1%. Para que el lector compare, en el 2004 la pobreza monetaria extrema era del 18,30%.

El desempleo, otro gran reto que necesita de un gobernador y su equipo de trabajo planeando el futuro empresarial del territorio, en La Guajira terminó el año 2019 con un personal cesante similar a los de inicio de siglo XX, cuando se tenían cifras superiores al 20%. Hoy el departamento cuenta con tasas de desempleo superiores al 30% y con una informalidad laboral mayor al 60%.

Lo cierto es que la imagen del gobernador antes de la notificación de La Procuraduría era bastante buena. Está Nemesio haciendo un trabajo importante por recuperar la gobernabilidad. Se aprobó un plan de trabajo junto al Gobierno Nacional, en alianza con el departamento del Cesar, para invertir entre los dos departamentos más de 4 billones de pesos. Este es un recurso importante de cara a la recuperación económica.

Nemesio, logró poner en discusión de los guajiros el cambio del modelo económico. Se recuperó la administración de la salud y se está luchando por recuperar la autonomía en educación, que son retos de urgente manejo. Estos son los problemas que deben ser resueltos en este cuatrienio, no aguantan más espera. La Guajira no aguanta una gota más de improvisación.

Pero ante esto, la ley es la ley y se debe respetar. Si se comprueba la falla de Nemesio, la ley debe actuar, pero, si son mezquindades por poder, como sociedad debemos arropar al gobernador. La Guajira debe recuperar la gobernabilidad y que saquen a este gobernador, es puerta abierta a que la improvisación reine en la vida administrativa del departamento.

Hoy todos debemos enfilarnos por recuperar la dignidad de nuestro territorio. La sociedad en general y la empresa privada, a través de unas políticas públicas claras, debemos hacer que el país voltee su mirada a nuestras costas, enfilarnos a que en La Guajira se cree por fin una zona portuaria y marítima que dinamice el turismo, el comercio con el Caribe próximo y los países de norte y centro América. Ese debe ser camino, ese es el motor para la dinamización de la economía agrícola del sur de La Guajira, que con la represa del Río Ranchería será el secreto de nuestro éxito.

Dejar la vida administrativa del departamento de La Guajira sin gobernador, es un error que se pagará con mas corrupción, muertes, la peor crisis económica de la historia y una debacle social, jamás estudiada en Colombia. 


 

miércoles, 13 de enero de 2021

LA FUGA DE CEREBROS DEBE PARAR

 


La educación es el camino más eficaz para eliminar las desigualdades sociales. Esta es capaz de hacer que una persona de cuna humilde pueda comunicarse de tu a tu con el más encopetado académico, político o empresario reconocido. La fuerza que tiene la educación, en La Guajira parece ser tirada a la borda y se está haciendo el peor negocio posible.

Con una cobertura escolar neta cercana al 77% (inferior en 7% al promedio nacional) en las escuelas y universidades establecidas en la tierra de Padilla, se forman a los ciudadanos desde la niñez, incluyendo gastos de alimentación, transporte y acompañamiento social, para terminar, fruto de la falta de oportunidades y una dinámica económica fuerte, enviando de manera directa a los cerebros formados del departamento a vivir en otros territorios diferente a los municipios de La Guajira.

La cobertura de formación universitaria a la que acuden los estudiantes pobres es la octava más baja del país (21,2%) y está alejada de la media nacional en más de 30 puntos porcentuales de la media nacional. De este valor se debe separar a algunos otros jóvenes guajiros, que tienen familiares en mejores condiciones económicas y pueden acceder a la formación universitaria privada de “alto nivel”.

La Guajira es uno de los departamentos del país que más envía a sus jóvenes a otras ciudades del país a estudiar y que no vuelven a hacer parte de la masa laboral del territorio. Esta misma situación la vivió y están tratando de revertir departamentos como Nariño, Valle del Cauca e incluso, el departamento del Atlántico, quienes en los años noventa entendieron que los dineros de sostenimiento en los lugares donde se radica en estudiante y que salen de los bolsillos de trabajos realizados en sus territorios, por sus trabajadores, terminaron impulsando la generación empleos, creando beneficios económicos y riqueza en otros lugares. Dineros que podrían ser invertidos en el fortalecimiento de la industria local o hacer parte del dinero circulante de los municipios olvidados.

Hoy el departamento de La Guajira cuenta con una base de personas formadas en todo el país. Muchos de estos profesionales, son reconocidos por contar con una gran capacidad académica, por ser emprendedores y con una alta experticia en los temas que manejan. Estas personas generan riqueza investigativa y monetaria en otros lugares del país y del mundo, riqueza que podría y necesita generar el departamento.

Antes de la pandemia el departamento de la Guajira contaba con tasas de desempleo superiores al 15%, hoy en pleno segundo pico más del 25% de la población económicamente activa, aun se encuentra sin trabajar. No se generan nuevos puestos de trabajo por parte de las empresas privadas, no hay una adecuada prestación de servicios públicos, sumado a la debilidad administrativa de algunos municipios y la corrupción reinante, no se generan los incentivos para que los profesionales formados con recursos del departamento vean como una opción la vida en La Guajira.

Hay sobre la mesa perspectivas y oportunidades para cambiar esta situación, las energías renovables, las industrias creativas y la Economía Naranja son el futuro próximo. “El turismo es el nuevo petróleo de Colombia”, frase que expresó ya hace dos años el presidente Duque y que aun resuena en la mente de profesionales guajiros con ganas de cambiarle la cara al departamento, se ve frenada por La Covid-19.

Es claro que se necesita por parte del gobierno departamental y los gobiernos locales unan propuestas de desarrollo económico donde la educación se fortalezca como un factor económico fundamental para potenciar la innovación de las industrias y sectores económicos estratégicos. Se necesita con suma urgencia que se produzca conocimiento, útil, actual y sobre todo aplicable. Todo este tipo de acciones deben llevar a que creen nuevas alternativas de participación ciudadana.

Lo cierto es que, estas nuevas propuestas se deben exponer y promover dentro de los profesionales existentes y futuros, con la intención de retornarlos y retenerlos para trabajar por La Guajira. Se debe poner todo el conocimiento y experiencia en pro de la recuperación de este territorio. Hay que poner a pensar a todos en nuevas e innovadoras formas de desarrollo.

Los profesionales formados debemos agruparnos para promover ideas aplicables en la transformación social, económica y política del territorio. Ideas que deben potencializar y mejorar los planes de desarrollo locales con las nuevas tendencias de desarrollo mundial.

Los jóvenes del departamento estamos aportas de un cambio generacional que nos hará los nuevos habitantes tomadores de decisiones en el departamento. Nosotros somos guajiros y esta tierra nos llama con amor de madre, a quererla, valorarla y dar lo mejor de nosotros por ella.


lunes, 8 de junio de 2020

EN LA GUAJIRA, LA RESPUESTA AL COVID – 19: LA ASOCIACIÓN.

 



El crecimiento comunitario ha sido la clave de como las sociedades modernas y avanzadas del mundo alcanzaron altos niveles de desarrollo, económico, político y social. Ellos a su tiempo entendieron que la forma para alcanzar el máximo valor de riqueza individual, era por medio de garantizar la paz, el bien común y la prosperidad colectiva para todos los ciudadanos. 

Hoy en el mundo, los países Nórdicos, Japón, Holanda, entre otros, son un ejemplo claro de esta situación, a pesar de las afectaciones causadas por la Pandemia del COVID – 19, se mantiene un nivel económico, acompañado del respeto por el medio ambiente, como también, altos estándares de gobernabilidad y seguridad, como también un profundo respeto por el derecho a la vida de todos los seres vivos. 

En los países latinoamericanos, por lo general sucede lo contrario, el individualismo se ha apoderado de todo y de todos. En la teoría económica actual, el individualismo se manifiesta de diferentes maneras, pero el más puro y egoísta de estos comportamientos, es el denominado primero yo, segundo yo, tercero yo y CVY (Como Voy Yo). 

El individualismo ha llevado a nuestros países, departamentos y municipios, de una manera ciega y estúpida, a no concebir el avance colectivo como la posibilidad de clara de generación de riqueza para toda la sociedad. 

En la última reunión pública de alcaldes, patrocinada por el gobernador de La Guajira, Nemesio Rois, se dio una señal de querer destruir la desunión que ha existido por siempre entre el norte, el centro y el sur del departamento. Rois y los alcaldes dieron muestras de que debemos pensarnos como un solo territorio y proponer soluciones de fondo, únicas y de inmediato a los problemas gruesos y de básicos que tiene el territorio. 

Lo cierto es que la Constitución de la Republica de Colombia, prima la creación asociaciones comunitarias, donde el crecimiento colectivo sea el objetivo. Se plantea para este fin esquemas asociativos, donde se logren acuerdos de voluntades entre entidades territoriales o asociaciones de entidades territoriales, con el fin de alcanzar objetivos comunes, que no podrían lograr individualmente y así obtener el mejoramiento del nivel de vida de sus comunidades. 

En su tiempo las ciudades y departamentos que hoy en día son en Colombia territorios prósperos, y generadores de riqueza, que cuentan con los mejores indicadores sociales, entendieron que la solución a los problemas en comunidad es la asociación. Bogotá, Medellín y Cali, ya desde el siglo pasado se pensaron como áreas metropolitanas, recientemente, Bucaramanga, Manizales y Barranquilla, han hecho un esfuerzo por consolidar un área administrativa común. Comprendieron la importancia de asumir retos estratégicos y dar solución a problemas fundamentales. 

Bajo este orden de ideas se le puede dar una transformación a los territorios que cuenta con una población, retos y ventajas absolutas y comparativas comunes. Ellos pueden establecer planes de crecimiento juntos, se pueden potencializar sectores en común y mejorar el nivel de vida de sus gentes. 

Hay en La Guajira territorios que pueden consolidarse como nodos productivos. Si se analiza de manera detallada, Hatonuevo, Barrancas, Fonseca y Distracción, cuentan con una riqueza agrícola, comercial, ganadera y minera importantes. Estos 4 municipios deberán realizar una transformación de la matriz generadora de recursos, pues, hacen parte de la zona de influencia minera, gran parte de su mano de obra trabaja en la mina del Cerrejón y los comentarios del futuro operacional de la mina no son alentadores. 

Cuenta este nodo central con los menores números de pobreza en el departamento y tienen una población educada y que están enlazadas de manera familiar y laboral. La población que tendría este primer nodo, estaría cercana a los 97mil habitantes, con una bolsa de recursos que superan los 95 mil millones de pesos, dejando unos ingresos promedio percapita, superior al actual de Barrancas, Distracción, por muy poco menor al de Fonseca y Hatonuevo. La distancia entre estos 3 municipios desde Fonseca no supera los 25 minutos con una vía en buenas condiciones. 

El Nodo Sur, estaría compuesto por San Juan, El Molino, Villanueva, Urumita y La Jagua del Pilar, esta es la zona fría del departamento. La Serranía del Perijá se ve imponente desde estas bellas tierras. Sería una población que sobrepasa las 96mil personas y tendría una bolsa de presupuesto superior a los 105 mil millones de pesos, es decir, un ingreso percapita superior a 1 millón de pesos. Tienen un problema grande en común, es la reconstrucción de la vía que los comunica, esta está totalmente deteriorada. Construir vías veredales para las cosechas de alientos y construir mini distritos de riegos para la siembra y la ganadería, como para afrontar los tiempos de veranos en la zona. 

El tercer Nodo estaría compuesto por Albania, Maicao y Urubia. Aunque Albania no tiene frontera, podría ser un centro de producción industrial que sirve de paso para la exportación al resto del mundo. La legalidad que tengamos con la frontera va a transformar la forma de vivir en este territorio. La riqueza de los vientos y el sol debe ser aprovechado de manera social, en este particular Uribia y Maicao tienen un potencial gigantesco, que junto la reactivación, modernización y legalidad del comercio, le darían otra cara a nuestro territorio. 

Este nodo productivo contaría con unos ingresos superiores a los 674 mil millones para ser repartidos en una población de 363 mil habitantes. Este nodo tiene los más altos números de pobreza y el índice de necesidades básicas insatisfechas más alto como porcentaje de su población, pero tendría un ingreso per cápita superiores a 1,8 millón de pesos.

Por último el Nodo marítimo estaría compuesto por Manaure, Riohacha y Dibulla. La tarea de estos municipios es darle una mirada al mar, ver en el mar nuestro polo de desarrollo. El turismo, la construcción de un muelle para la llegada de buques, como también la entrada y salida de mercancías al resto del mundo, es una oportunidad de oro. Este nodo cuenta con altos índices de pobreza monetaria, altas necesidades básicas insatisfechas y problemas grandes de salud pública. La bolsa que compartirían estos tres municipios sería de 495 millones para una población de 308 habitantes.   

Ahí aquí una opción importante para darle una transformación real a la realidad del departamento, no pueden pasar los años, oportunidades y nuevos retos, para darnos cuentas que la oportunidad de transformar nuestro territorio es ahora.


martes, 21 de abril de 2020

EFECTOS DEL CORONAVIRUS SOBRE LA ECONOMÍA COLOMBIANA Y EL DEPARTAMENTO DE LA GUAJIRA.


La declaración por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) indicando que el virus conocido como COVID 19 o Coronavirus es una Pandemia, tiene en vilo a la economía mundial. Antes del reconocimiento como pandemia, los efectos sobre el consumo, el gasto de los gobiernos, las exportaciones e importaciones del mundo, ya marcaban cambios importantes y con la declaración las cosas se tornan peores. 

China y Wuhan, país y ciudad epicentro de la enfermedad vieron cómo se derrumbó la producción en sus industrias, diferentes sectores, como el farmacéutico, electrónica y óptica, como el sector de acero, producción de automóviles y autopartes, se redujeron de manera drástica. China, después de realizar una gran inversión pública en investigación, desarrollo y control del virus, ha dado serias señales de que la crisis se está superando. 

Desde el país asiático, la pandemia ha viajado por todo el mundo, hasta alcanzar a Italia y España, países que en su momento se convirtieron en los territorios con más contagiados y muertos en el mundo fruto de la enfermedad, pero muy rápidamente Estados Unidos de América (86 días después del inicio de la pandemia) superó con más de 860 mil enfermos, ya lleva más de 44 mil muertos, se espera que el número de defunciones supere los datos presentados en todo el mundo. Información del gobierno de ese país habla de que en agosto del 2020 se superarán los 82 mil muertos, aun con las medidas tomadas por las autoridades del país. 

Desde el país asiático, la pandemia viajó por todo el mundo, hasta alcanzar a Italia y España, estos los países que hasta hace muy poco contaban con los números de contagiados y muertos en el mundo fruto de la enfermedad, pero muy rápidamente Estados Unidos de América (86 días después del inicio de la pandemia en ese país) con 819.988 personas enfermas ya superó los 44 mil muertos y las estimaciones indican que de lejos es el país con el mayor número de muertes mundo. Información del gobierno de ese país hablan de que en agosto del 2020 se superarán los 82 mil muertos, aun con las medidas tomadas por las autoridades del país.

Esta enfermedad ha causado que algunas de las economías más importantes del planeta estén apagando progresivamente su productividad y consumo. Estados Unidos la principal potencia económica del mundo, quien hasta hace poco no reconocía la existencia de esta pandemia, ha tenido que confinar a la fuerza a sus ciudadanos, causando una fuerte caída del consumo de las empresas, las familias y los hogares, con efectos desconocidos para la economía. Dentro de las consecuencias de la enfermedad, en menos de un mes se han destruido la mayor cantidad de empleos con relación a las crisis económicas recientes que ha vivido el país, ya son más de 20 millones de personas que han reclamado subsidio al desempleo en ese país. Lo alarmante de esta cifra, es que aún no se sabe con exactitud cuánto tiempo durará esta crisis.

Para que se dimensionen los efectos que está teniendo la pandemia sobre la economía norte americana, vale la pena hacer mención a algunas crisis recientes del país, por ejemplo, durante la Recesión de 1982 se perdieron 2,7 millones de empleos; la Recesión de 1991 destruyó 2 millones de empleos; durante la crisis del de los Punto COM, se acabaron con 2 millones de trabajos y durante la Crisis Económica de 2009, en la economía norte americana se perdieron 2,6 millones de empleos. El escenario del año 2020 ha multiplicado por 20 la cantidad de empleos destruidos en la primera potencia económica del mundo.

Los efectos para la economía del mundo si Estados Unidos vive una situación igual o superior a la que vive Italia o España, puede superar los pronósticos hechos por el gobierno de ese país y no solo serán devastadores la para la economía del país, sino que perjudicará de manera directa el funcionamiento de la economía del mundo. USA no solo es de los principales consumidores del mundo, sino que también, es uno de los principales exportadores de gran parte de los bienes y servicios industriales y tecnológicos del planeta. Del normal funcionamiento de este país depende gran parte de la salud económica mundial.  

¿Cómo se ve Colombia ante esta situación?

En Colombia, la llegada de la enfermedad hizo prender alarmas y las reales consecuencias sobre la economía se sentirán por más tiempo del que se cree. 

Antes de la declaratoria de la pandemia, las existencias de síntomas de una recesión económica ya se sentían. En febrero del 2020 la tasa de desempleo alcanzó el número más alto de los últimos años. Según los datos revelados por el DANE, la tasa de desempleo a nivel nacional alcanzó el 12,2% frente al 11,8% del mismo mes del año anterior y la más alta desde el 2011. Antes de iniciado el confinamiento y el progresivo apague de los sectores económicos del país. La población desocupada creció en 110.000 personas, especialmente en los pequeños municipios del país, hasta alcanzar más de 3 millones personas cesantes. Los efectos reales sobre el empleo en el país son inciertos, con estos números, más del 60% de la población económicamente activa, se encuentran en desempleo o en la informalidad. 

Otro efecto que hace indicar que las cosas en el país no marcharán bien luego de la pandemia, es el tipo de cambio nominal, en el corto plazo su recuperación será difícil. El país ve representado más del 50% de sus exportaciones en materias primas, principalmente Petróleo y Carbón, y aquí nuevamente los efectos que se pueden causar por los problemas que puede vivir Estados Unidos, este es el principal socio comercial del país, que ante la situación generada por la pandemia dejará de consumir productos del resto del mundo. 

Esta situación golpea de manera significativa la oferta de dólares en Colombia y golpea de manera puntual los ingresos corrientes del gobierno. Los presupuestos dentro del Plan de Desarrollo Nacional, que fueron pensados a un precio de barril de petróleo igual o superior a los 60,5 dólares, corren el riesgo de quedar desfinanciados, pues, el valor del barril de referencia para Colombia está por debajo de los $30USD, más del 50% de diferencia de los ingresos pactados por el gobierno. Para recuperar los ingresos perdidos por la caída del precio del petróleo, se debe recurrir a una disminución de las reservas internacionales o un incremento de la deuda externa para mantener los gastos proyectados. De no hacer esto, la medida de disminuir el gasto social e inversión pública se verá representado principalmente en la disminución del gasto del gobierno en salud, educación y otros sectores de importancia para el grueso de la población. 

El mercado de bienes es el otro afectado, en menos de quince días se presentó una variación del 14% del valor de tipo de cambio, pasando de los COP$3.500/$UDS hasta un poco más de los COP$4.000/$USD. La implicación real de esto sobre la economía colombiana se nota en el incremento de valor de la deuda pública y privada representada en dólares, como también un aumento directo en el precio de la tecnología, alimentos e insumos que importa el país; Colombia compra del exterior cerca del 40% de los alimentos, más de 80% de la tecnología, más del 70% de los fungicidas, plaguicidas, nutrientes y maquinarias del campo, estos últimos, de los factores determinantes que inciden de manera directa en el precio de los alimentos que se producen en el país. Colombia además importa un porcentaje importante de la ropa, el calzado y otros productos de uso diario de las economías locales. 

La inflación, por supuesto, superará en el corto plazo todas las estimaciones del Banco de la República, en valores aún inciertos. Estimaciones del DANE para el mes de marzo ubicaron el incremento de la inflación en el 0,57%, y que la variación anual, entre marzo del 2019 y marzo del 2020, se ubicó en el 3,86%, lo que deja decir que la inflación se encuentra en el rango estimado por el Banco de la República, pero deja entre ver que la presión al alza de los precios se presentará pronto. 

La afectación real sobre la población colombiana se da vía perdida de la capacidad de compra frente al resto del mundo, por un lado, el incremento de los precios a nivel local y por otro, fruto de las variaciones del tipo de cambio. En el año 2019 con un tipo de cambio promedio es de $COP3.310,57/$US y un salario mínimo de $828.116, el salario de un colombiano en dólares fue de $250. Hoy con un tipo de cambio de COP$4.000/$USD y un salario mínimo de $877.803, el salario de un colombiano es de 219 dólares, perdiendo 12% de la capacidad de compra frente al resto del mundo, es decir, 31 dólares menos en un año. 

En la medida que los efectos económicos sean más fuertes y los infectados por la pandemia en el país aumenten, la oferta de dólares en el corto plazo no aumentará. La crisis llevará a que algunos inversionistas busquen el refugio para sus capitales en otros países o en otros guardianes del dinero, como también, el mundo podrá disminuir de manera considerable el consumo de productos, bienes y servicios producidos y prestados en Colombia. Por supuesto esta situación afecta directamente la economía del resto de departamentos, sobre todo los a los departamentos alejados del centro del país, como por ejemplo La Guajira.

La minería del carbón que es el principal producto de exportación del departamento y uno de los principales generadores de empleo será uno de los principales afectados. Las medidas de confinamiento decretadas por el gobierno nacional y departamental, junto con la caída en el precio, afectan directamente la operación de la mina del Cerrejón y por lo tanto los ingresos que se generan vía impuestos al gobierno departamental. 

Otro sector de importancia en La Guajira es el turismo, de acuerdo con cifras del Ministerio de Comercio, en el 2018 el crecimiento del turismo de ciudadanos extranjeros fue del 10%, de ese porcentaje, el 20% visitó al departamento de La Guajira. En este sector, trabaja más del 20% de la población económicamente activa del departamento y más de 30% de la población de la capital. Al incrementarse los casos de Coronavirus en el país, tanto como en el resto del país, en el departamento los ingresos fruto de esta actividad y los empleos que se genera han decrecido de manera sistemática, ya que, turistas del mundo al no encontrar a Colombia como un lugar para descansar, por lo tanto, el decrecimiento de los ingresos y el empleo en el sector caerán. 

Fruto del Coronavirus, el gobierno nacional prohibió concentraciones de más de 500 personas, eventos de importancia en La Guajira y el departamento del Cesar, el Festival Francisco el Hombre y el Festival Vallenato, fueron cancelados, como también se presentarán modificaciones en las celebraciones de la Semana Santa, golpeando de manera directa los ingresos fruto de las actividades turísticas y culturales del departamento, dando un golpe fuerte a la actividad hotelera y gastronómica de Riohacha y Valledupar. 

La amplia frontera con Venezuela, junto con los problemas sociales de los ciudadanos de este país, que migran en casos sin control alguno, no solo es puerta abierta al virus, sino que también es un reto para las autoridades sanitarias, quienes deben aumentar de manera considerable el gasto, preparando a todos los hospitales, a todos los centros de salud y dotándolos con todas las medidas de precaución posible, impidiendo el progreso de la enfermedad en estas áridas tierras. 

Desafortunadamente las consecuencias para la economía colombiana y sobre todo para los departamentos como La Guajira ya son visibles, hay un reto muy grande para las autoridades de salud, pero puede convertirse esta en una oportunidad para transformar la realidad de la sociedad y proponer un cambio de rumbo a la realidad social de las regiones apartadas del país.