La declaración por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS)
indicando que el virus conocido como COVID 19 o Coronavirus es una Pandemia,
tiene en vilo a la economía mundial. Antes del reconocimiento como pandemia,
los efectos sobre el consumo, el gasto de los gobiernos, las exportaciones e
importaciones del mundo, ya marcaban cambios importantes y con la declaración
las cosas se tornan peores.
China y Wuhan, país y ciudad epicentro de la enfermedad vieron cómo se
derrumbó la producción en sus industrias, diferentes sectores, como el
farmacéutico, electrónica y óptica, como el sector de acero, producción de
automóviles y autopartes, se redujeron de manera drástica. China, después de
realizar una gran inversión pública en investigación, desarrollo y control del
virus, ha dado serias señales de que la crisis se está superando.
Desde el país asiático, la pandemia ha viajado por todo el mundo, hasta
alcanzar a Italia y España, países que en su momento se convirtieron en los
territorios con más contagiados y muertos en el mundo fruto de la enfermedad,
pero muy rápidamente Estados Unidos de América (86 días después del inicio de
la pandemia) superó con más de 860 mil enfermos, ya lleva más de 44 mil
muertos, se espera que el número de defunciones supere los datos presentados en
todo el mundo. Información del gobierno de ese país habla de que en agosto del
2020 se superarán los 82 mil muertos, aun con las medidas tomadas por las
autoridades del país.
Desde el país asiático, la pandemia viajó por todo el mundo, hasta
alcanzar a Italia y España, estos los países que hasta hace muy poco contaban
con los números de contagiados y muertos en el mundo fruto de la enfermedad,
pero muy rápidamente Estados Unidos de América (86 días después del inicio de
la pandemia en ese país) con 819.988 personas enfermas ya superó los 44 mil
muertos y las estimaciones indican que de lejos es el país con el mayor número
de muertes mundo. Información del gobierno de ese país hablan de que en agosto
del 2020 se superarán los 82 mil muertos, aun con las medidas tomadas por las
autoridades del país.
Esta enfermedad ha causado que algunas de las economías más importantes
del planeta estén apagando progresivamente su productividad y consumo. Estados
Unidos la principal potencia económica del mundo, quien hasta hace poco no
reconocía la existencia de esta pandemia, ha tenido que confinar a la fuerza a
sus ciudadanos, causando una fuerte caída del consumo de las empresas, las
familias y los hogares, con efectos desconocidos para la economía. Dentro de
las consecuencias de la enfermedad, en menos de un mes se han destruido la
mayor cantidad de empleos con relación a las crisis económicas recientes que ha
vivido el país, ya son más de 20 millones de personas que han reclamado
subsidio al desempleo en ese país. Lo alarmante de esta cifra, es que aún no se
sabe con exactitud cuánto tiempo durará esta crisis.
Para que se dimensionen los efectos que está teniendo la pandemia sobre
la economía norte americana, vale la pena hacer mención a algunas crisis
recientes del país, por ejemplo, durante la Recesión de 1982 se perdieron 2,7
millones de empleos; la Recesión de 1991 destruyó 2 millones de empleos;
durante la crisis del de los Punto COM, se acabaron con 2 millones de trabajos
y durante la Crisis Económica de 2009, en la economía norte americana se
perdieron 2,6 millones de empleos. El escenario del año 2020 ha multiplicado
por 20 la cantidad de empleos destruidos en la primera potencia económica del
mundo.
Los efectos para la economía del mundo si Estados Unidos vive una
situación igual o superior a la que vive Italia o España, puede superar los
pronósticos hechos por el gobierno de ese país y no solo serán devastadores la
para la economía del país, sino que perjudicará de manera directa el
funcionamiento de la economía del mundo. USA no solo es de los principales
consumidores del mundo, sino que también, es uno de los principales
exportadores de gran parte de los bienes y servicios industriales y
tecnológicos del planeta. Del normal funcionamiento de este país depende gran
parte de la salud económica mundial.
¿Cómo se ve Colombia ante esta situación?
En Colombia, la llegada de la enfermedad hizo prender alarmas y las
reales consecuencias sobre la economía se sentirán por más tiempo del que se
cree.
Antes de la declaratoria de la pandemia, las existencias de síntomas de
una recesión económica ya se sentían. En febrero del 2020 la tasa de desempleo
alcanzó el número más alto de los últimos años. Según los datos revelados por
el DANE, la tasa de desempleo a nivel nacional alcanzó el 12,2% frente al 11,8%
del mismo mes del año anterior y la más alta desde el 2011. Antes de iniciado
el confinamiento y el progresivo apague de los sectores económicos del país. La
población desocupada creció en 110.000 personas, especialmente en los pequeños
municipios del país, hasta alcanzar más de 3 millones personas cesantes. Los
efectos reales sobre el empleo en el país son inciertos, con estos números, más
del 60% de la población económicamente activa, se encuentran en desempleo o en
la informalidad.
Otro efecto que hace indicar que las cosas en el país no marcharán bien
luego de la pandemia, es el tipo de cambio nominal, en el corto plazo su
recuperación será difícil. El país ve representado más del 50% de sus
exportaciones en materias primas, principalmente Petróleo y Carbón, y aquí
nuevamente los efectos que se pueden causar por los problemas que puede vivir
Estados Unidos, este es el principal socio comercial del país, que ante la
situación generada por la pandemia dejará de consumir productos del resto del
mundo.
Esta situación golpea de manera significativa la oferta de dólares en
Colombia y golpea de manera puntual los ingresos corrientes del gobierno. Los
presupuestos dentro del Plan de Desarrollo Nacional, que fueron pensados a un
precio de barril de petróleo igual o superior a los 60,5 dólares, corren el
riesgo de quedar desfinanciados, pues, el valor del barril de referencia para
Colombia está por debajo de los $30USD, más del 50% de diferencia de los
ingresos pactados por el gobierno. Para recuperar los ingresos perdidos por la
caída del precio del petróleo, se debe recurrir a una disminución de las
reservas internacionales o un incremento de la deuda externa para mantener los
gastos proyectados. De no hacer esto, la medida de disminuir el gasto social e
inversión pública se verá representado principalmente en la disminución del
gasto del gobierno en salud, educación y otros sectores de importancia para el
grueso de la población.
El mercado de bienes es el otro afectado, en menos de quince días se
presentó una variación del 14% del valor de tipo de cambio, pasando de los
COP$3.500/$UDS hasta un poco más de los COP$4.000/$USD. La implicación real de
esto sobre la economía colombiana se nota en el incremento de valor de la deuda
pública y privada representada en dólares, como también un aumento directo en
el precio de la tecnología, alimentos e insumos que importa el país; Colombia
compra del exterior cerca del 40% de los alimentos, más de 80% de la
tecnología, más del 70% de los fungicidas, plaguicidas, nutrientes y
maquinarias del campo, estos últimos, de los factores determinantes que inciden
de manera directa en el precio de los alimentos que se producen en el país.
Colombia además importa un porcentaje importante de la ropa, el calzado y otros
productos de uso diario de las economías locales.
La inflación, por supuesto, superará en el corto plazo todas las
estimaciones del Banco de la República, en valores aún inciertos. Estimaciones
del DANE para el mes de marzo ubicaron el incremento de la inflación en el
0,57%, y que la variación anual, entre marzo del 2019 y marzo del 2020, se
ubicó en el 3,86%, lo que deja decir que la inflación se encuentra en el rango
estimado por el Banco de la República, pero deja entre ver que la presión al
alza de los precios se presentará pronto.
La afectación real sobre la población colombiana se da vía perdida de la
capacidad de compra frente al resto del mundo, por un lado, el incremento de
los precios a nivel local y por otro, fruto de las variaciones del tipo de
cambio. En el año 2019 con un tipo de cambio promedio es de $COP3.310,57/$US y
un salario mínimo de $828.116, el salario de un colombiano en dólares fue de
$250. Hoy con un tipo de cambio de COP$4.000/$USD y un salario mínimo de
$877.803, el salario de un colombiano es de 219 dólares, perdiendo 12% de la
capacidad de compra frente al resto del mundo, es decir, 31 dólares menos en un
año.
En la medida que los efectos económicos sean más fuertes y los
infectados por la pandemia en el país aumenten, la oferta de dólares en el
corto plazo no aumentará. La crisis llevará a que algunos inversionistas
busquen el refugio para sus capitales en otros países o en otros guardianes del
dinero, como también, el mundo podrá disminuir de manera considerable el
consumo de productos, bienes y servicios producidos y prestados en Colombia.
Por supuesto esta situación afecta directamente la economía del resto de
departamentos, sobre todo los a los departamentos alejados del centro del país,
como por ejemplo La Guajira.
La minería del carbón que es el principal producto de exportación del
departamento y uno de los principales generadores de empleo será uno de los
principales afectados. Las medidas de confinamiento decretadas por el gobierno
nacional y departamental, junto con la caída en el precio, afectan directamente
la operación de la mina del Cerrejón y por lo tanto los ingresos que se generan
vía impuestos al gobierno departamental.
Otro sector de importancia en La Guajira es el turismo, de acuerdo con
cifras del Ministerio de Comercio, en el 2018 el crecimiento del turismo de
ciudadanos extranjeros fue del 10%, de ese porcentaje, el 20% visitó al
departamento de La Guajira. En este sector, trabaja más del 20% de la población
económicamente activa del departamento y más de 30% de la población de la capital.
Al incrementarse los casos de Coronavirus en el país, tanto como en el resto
del país, en el departamento los ingresos fruto de esta actividad y los empleos
que se genera han decrecido de manera sistemática, ya que, turistas del mundo
al no encontrar a Colombia como un lugar para descansar, por lo tanto, el
decrecimiento de los ingresos y el empleo en el sector caerán.
Fruto del Coronavirus, el gobierno nacional prohibió concentraciones de
más de 500 personas, eventos de importancia en La Guajira y el departamento del
Cesar, el Festival Francisco el Hombre y el Festival Vallenato, fueron
cancelados, como también se presentarán modificaciones en las celebraciones de
la Semana Santa, golpeando de manera directa los ingresos fruto de las
actividades turísticas y culturales del departamento, dando un golpe fuerte a
la actividad hotelera y gastronómica de Riohacha y Valledupar.
La amplia frontera con Venezuela, junto con los problemas sociales de
los ciudadanos de este país, que migran en casos sin control alguno, no solo es
puerta abierta al virus, sino que también es un reto para las autoridades
sanitarias, quienes deben aumentar de manera considerable el gasto, preparando
a todos los hospitales, a todos los centros de salud y dotándolos con todas las
medidas de precaución posible, impidiendo el progreso de la enfermedad en estas
áridas tierras.
Desafortunadamente las consecuencias para la economía colombiana y sobre
todo para los departamentos como La Guajira ya son visibles, hay un reto muy
grande para las autoridades de salud, pero puede convertirse esta en una
oportunidad para transformar la realidad de la sociedad y proponer un cambio de
rumbo a la realidad social de las regiones apartadas del país.





.png)

0 comentarios:
Publicar un comentario