En las actuales condiciones del departamento, lo que hay y se vislumbra para los jóvenes son, escasas oportunidades laborales, pocas las posibilidades de emprendimiento, altas tasa de delincuencia y la muerte;.

Al igual que muchas otras ciudades de América Latina, Riohacha se enfrenta a un problema serio en cuanto al transporte público. La falta de regulación y la presencia de una gran cantidad de vehículos informales hacen que la situación sea insostenible y peligrosa para los habitantes de la ciudad​.

El crecimiento personal no es solo sobre alcanzar el éxito en el ámbito profesional o financiero, sino también en nuestra vida personal. Debemos trabajar en nosotros mismos para ser personas más felices, más equilibradas y más plenas.

Antes de quejarte de tu vida, piensa en la historia de José y de la pulsera. Hay gente con poco en el bolsillo, pero con un gran corazón y muchas ganas de salir adelante.

La regulación de los servicios públicos es una de las funciones más importantes que tiene el Estado en cualquier país.

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jueves, 10 de diciembre de 2020

FONSECA, ¿DESPENSA ALIMENTARIA DE LA GUAJIRA?

 Fonseca, al igual que todos los municipios del departamento de La Guajira tiene retos propios que pueden y deben ser convertidos en oportunidades. Dentro de esos hay uno que, está diagnosticado, y quizás, sobre diagnosticado: la actualización del Esquema de Ordenamiento Territorial (EDT).

Al igual que más de otros 800 municipios en Colombia, Fonseca no cuenta con la actualización de su EDT. No es entonces una casualidad que el crecimiento en el país sea desordenado. Lo cierto es que, si en realidad se quieren aprovechar los aires de ciudad, hacer un municipio rentable y sobretodo, sostenible, la actualización de esta herramienta debe ser una prioridad.

Aunque ya en el municipio ya hay unas propuestas sobre la mesa sobre este particular, la crisis generada por la COVID – 19 puede cambiar algunas prioridades. Afortunadamente, la administración municipal logró aprobar en el Concejo Municipal el plan de desarrollo, Unidos Podemos 2020 – 2023. En él, se hace una buena lectura sobre los desafíos y oportunidades que tiene el municipio en los años venideros. Se plantean dentro de este documento una serie de potencialidades que se deberán afrontar, y por supuesto, el sector agropecuario tiene un apartado importante.

Sin duda alguna, desde la administración municipal se identificó al sector agropecuario como puerta al progreso. El plan de desarrollo que fue diseñando escuchando todas las voces, representa lo que para la gran mayoría de los ciudadanos es algo conocido: la vocación de Fonseca es agropecuaria.

Y sí, hay motivos suficientes para pensar a Fonseca como la despensa alimentaria de La Guajira. El área total del municipio es de 45.326 hectáreas, de las cuales 423 son la zona urbana, es decir, la ruralidad representa el 99,07% de la extensión total.


Si estos datos se analizan desde el componente laboral, investigaciones recientes del Banco Mundial y otros organismos de cooperación internacional, certifican lo que la mayoría de los ciudadanos dicen: “por cada hectárea de tierra dedicada exclusivamente a la producción de alimentos se generan en promedio tres empleos directos”.

Bajo estas estadísticas, si en Fonseca, se dedican 10.000 hectáreas (el 22% de las tierras rurales) únicamente a la producción de alimentos, se pueden generar 30.000 empleos directos. Este número, es tres veces la población laboral de la mina del Cerrejón. Parece un sueño o una ilusión, pero, ejemplos en el mundo para demostrar esta información sobran a manos llenas.

La potencialidad de cultivos y trabajo de la tierra en el pueblo son variadas. Ya desde la administración pasada hay información que debe ser aprovechada. Se caracterizaron dos productos que, organizados, desde la selección de la semilla, pasando por la cosecha, la venta y la posventa, pueden darle un nuevo impulso a la realidad del municipio: el café y el arroz. Estos dos bienes ya cuentan con cadenas de comercialización propias y en el territorio tiene una alta potencialidad.  

El cultivo de arroz, por ejemplo, en Fonseca junto con Distracción siembran un aproximado de 1.500 hectáreas y se cosecha un aproximado de 3.771 toneladas. En estos dos municipios una hectárea de tierra dedicada a la producción de arroz, da como resultado en promedio 4,8 toneladas. Este valor, según estadísticas del DNP, es solo 0,1 toneladas por debajo del promedio nacional.

Desafortunadamente estas dos actividades, se desarrollan, en muchos casos, de manera empírica. Esto impide logar los resultados requeridos, como tampoco, la recolección de datos e información estadística clara, para medir y analizar el comportamiento real de la actividad.

Estos sectores son solo un ejemplo, pero lo importante es la actualización del EDT. La actualización de esta herramienta le permitirá a Fonseca definir la “trilla” por la cual se debe enrutar el crecimiento del municipio.

Ya la administración actual lo hizo con la aprobación de un buen plan de desarrollo, pero este solo dura cuatro años y para las futuras administraciones, saber cuáles son los sectores donde se pueden crear beneficios altos a partir de las inversiones públicas, de la empresa privada y los ciudadanos que se asienten en el territorio, será una oportunidad única.

Se requiere de información actualizada, real y aplicable, un buen EDT es la guía para que los ordenadores del gasto, utilicen con claridad y eficiencia los recursos escasos.


martes, 7 de enero de 2020

El turismo, otro de los tantos potenciales.


 


“El turismo debe ser un nuevo petróleo para Colombia en términos de ingreso”, fue la expresión que se le escuchó al presidente Iván Duque en la Vitrina Turística de ANATO 2019. De igual manera en la visita estratégica que realizó la vicepresidente Marta Lucía Ramírez, quien junto a su equipo de trabajo, arribaron al territorio del departamento de La Guajira, entre otras cosas, para decir algo que está dicho, redicho y sobre diagnosticado hace décadas: el turismo es otro de los tantos potenciales de la Guajira.

 No hay nada más cierto que esto, pero al igual que el turismo, el territorio de Padilla tiene otras potenciales que igualmente están diagnosticados hace rato. Como dice el dicho popular “el que mucho abarca poco aprieta”, hace años se habla de que el departamento de La Guajira es de esas zonas estratégicas en el mundo para el desarrollo de energía solar y eólica, dada la cantidad de sol y vientos que se presentan en el extremo mas norte del territorio, pero que aun no se logra implementar como debe ser. La legalidad de la frontera y volver la mirada al mar, son de los temas sobre el escritorio hace mucho tiempo.

 Ante esta situación habría que tratar de responder un pregunta clave ¿por qué no se logra la implementación de por lo menos un potencial de los ya conocidos? La respuesta ha de ser clara: debilidad administrativa. En los últimos 9 años han pasado por la gobernación más de 10 gobernantes, y se está a la espera de otro en este año. Todos han pasado sin poder tomar unas decisiones claras o continuar con planes establecidos como ejes de trabajo.

Y sí, debe ser claro, son los hacedores de políticas públicas los encargados de definir la hoja de ruta hacia dónde va la actividad productiva del departamento. Ellos deben definir, si es agricultura, turismo, energías renovables, en fin, todo el modelo económico del departamento lo planean ellos.

Hoy, muchas personas hablan del turismo en el departamento como la panacea, hablan de este tema con mucha agitación y entusiasmo. Lo realmente cierto es que la explotación turística del departamento, actualmente, es como un diamante en bruto el cual necesita pulirse muy bien para que pueda dar brillo. Para que exista un desarrollo turístico eficiente se debe garantizar la implementación de tres (3) factores claves: vías de acceso y pasajes aéreos a precios competitivos, prestación de servicios públicos esenciales de calidad y confort en el servicio hotelero (junto de estos tres se debe sobreentender que también se debe garantizar, la legalidad, el emprendimiento, la seguridad, servicios de transporte eficiente, entre otros).

Las vías que atraviesan todos los municipios, desde La Jagua del Pilar hasta Riohacha, son literalmente una travesía, hay lugares por donde es mejor salirse de la carretera; la cantidad de accidentes fruto de la invasión de carriles por evitar huecos tiene un número grande y creciente. Quiere decir esto que, para un conductor inexperto que desee conocer la historia de la Gota Fría, el pueblo donde nació Silvestre Dangond y Diomedes Díaz, o quizás enamorado por la vida de Leandro Díaz o la canción de la Molinera de Escalona, entre otras cosas, significa dejar partes de su carro en la vía. Ni hablar de las carreteras verdales.

El consumidor del turismo es muy exigente, busca descansar, busca confort, busca la adecuada prestación de servicios públicos, como energía eléctrica, agua y una buena conexión a Internet, temas particulares donde la mayoría del territorio guajiro es una incógnita. La Guajira, aunque ha avanzado, no tiene la capacidad en infraestructura para desarrollar el potencial turístico del que se habla en Bogotá.

Por otro lado un pasaje en avión de Bogotá a Riohacha no es barato, no se consigue un boleto a un precio inferior de $200.000 pesos. Si se compara este precio con otros destinos similares, como Santa Marta, Cartagena y Barranquilla, en la misma temporada, es mucho mejor ir a las ciudades antes mencionadas. Los destinos con los que compiten las tierras guajiras, son a todas luces desiguales, hay allá un mayor desarrollo turístico, mejores vías, mejores hoteles, más servicios exclusivos, frente a las inexploradas bellezas guajiras.

Aún con todas estas falencias, es hacia la explotación del sector turismo que se deben dirigir gran parte de las energías de los próximos gobernantes, estadísticas del ministerio de comercio indica que por cada 20 personas que pisen el territorio guajiro, se genera un  empleo formal. Desarrollar las potencialidades del departamento de La Guajira es una buena alternativa, pero en las condiciones que se encuentra el diamante requiere mucho más que buenas intenciones y palabras. Se requiere que el Estado y los gobernantes de turno se pongan de acuerdo, desarrollando planes de gobierno similares, donde se toquen ejes centrales y para definir de una vez por toda cual de los tantos potenciales disponibles se deben desarrollar.