martes, 23 de junio de 2015

Se debe convertir la Guajira en una tierra para turistear.

Ya la bio-novela de Diomedes Díaz ha perdido en varios días seguidos el primer lugar en preferencia por los televidentes colombianos, al parecer los últimos minutos de fama del Cacique en la televisión se están acabando. Junto con esto, otra que también está perdiendo su “cuarto de hora” es el departamento de la Guajira, y sobre todo los municipios del sur y centro. 

Empiezan a perder el protagonismo de los primeros días de la novela, aunque, aún sigue existiendo el apogeo por conocer la ventana marroncita, la posibilidad de convertir estas tierras en una ruta del turismo con el pasar de los meses se va perdiendo. 

Se mostró en esta novela, aparte de la vida del más grande cantautor de la música vallenata, muchos lugares, paisajes y personajes que solo están aquí en estas tierras. Se mostraron a los indígenas, a los campesinos, en general como era la vida de la Guajira en la época de Diomedes. Pero también se mostró el contrabando, a los marimberos, la cultura de muchos de los guajiros, que se ha ido cambiando. 
  
Pero lo que en realidad si ratificó la novela del Cacique de la Junta, es el potencial turístico de esta parte de Colombia, pero dada la poca atención que se le ha prestado por parte de las autoridades, se puede evaporar como las aguas que no hay en la Junta, en la Peña y muchos corregimientos de San Juan del Cesar, que de seguro cuando acabe esta novela volverán a ser los mismos pueblos de siempre, porque aquí, en la Guajira, parece que a nadie le interesa el turismo.

Filas y filas de carros; filas y filas de gentes; hacía muchos años no se veía tantas personas en estos pueblos, con ganas de conocer la casa de Diomedes, la casa de romance con su amada. Personas que amanecían con el fin de conocer el pueblo del Cacique, con ganas de conocer esos paisajes que se mostró en las imágenes de la pantalla chica. 

Se mostró de la Guajira un diversidad de climas envidiables, pues se pasó del frío de la Sierra Nevada hasta el calor del desierto en unas cuantas horas. Paisajes que enamoraron a todos, manantiales, ríos, mares, las mariposas de Gabo, aves de mil colores, flores, aire puro, la vida misma, en su más simple expresión.

Pero al parecer ni a los gobiernos de turno, ni mucho menos al Gobierno Nacional se les ha dado por hacer nada. Inimaginables historias hay por contar, en estas tierras pero a nadie le han interesado. Por allá se habló de un ciego, quien veía como sonreían las sabanas al ver caminar su adorada; se murió Leandro y ya nadie lo recuerda. Otro que inmortalizó a Úrsula Iguaran (quizás la guajira mas conocida en el mundo) en sus libros, pero no tenemos una ruta que nos lleve a conocer el paso de Gabo por estas tierras; es más, la fascinante historia de un reto entre del diablo y un ser humano, y fue ese Francisco “el hombre” el que le ganó la lucha al diablo tocando su acordeón; pero ya de eso nadie se acuerda, pues están muertos. Esta es nuestra historia, no hay quien le haga una ruta de reconocimiento. Ahora se murió Diomedes y por lo polémico que pudo haber sido, su vida de derroche, sus excesos, es nuestra historia, y al parecer a la gente le gusta, y no hemos dado para aprovechar este momento de fama en la TV y explotar el potencial turístico de nuestra tierra.

No se debe ir muy lejos para ver cuán grande es el potencian de nuestra tierra que pertenece a Colombia, a la costa caribe, y que no conocemos, muchos prefieren irse a MIAMI, a España, a Europa a turistiear (ahora que quitaron la visa schengen, cuantos se irán sin conocer lo nuestro) teniendo paisajes inigualables a la vuelta de la esquina. Si de veras quiere ayudar a los indígenas ven y gástate la plática aquí, no más limosnas, que no dejan de ser más que eso.

Hacer una comparación con el mundo nos traería una gran cantidad de dinero y empleos que aquí requerimos con URGENCÍA. Si nos comparamos con Costa Rica, país que tiene en el turismo años trabajando, pero del que no somos en la Guajira tan diferentes en las potencialidades que aquí están desaprovechadas. La principal diferencia es el tamaño pues la Guajira tiene 20 848 Km2 y el país centro americano 51 100Km2, prácticamente el doble en tamaño, pero aquí en la Guajira se puede se puede disfrutar en un terreno mas pequeño del potencial del país caribeño. Tenemos paisajes que en realidad sí que son vírgenes, comunidades indígenas que viven en sus territorios ancestrales; tierras a donde solo han entrado nuestro hermanos mayores y las cuidan como el mas sagrado tesoro; pero también tenemos montañas, frio, café, se siembras banano, playas de diversos colores, tiburones, historia, edificios y casas antiguas, etc… hay culebras, alacranes, felinos, un montón de actividades extremas por desarrollar, etc... Pero por aquí eso de las ventajas absolutas y comparativas parece que no va a llegar nunca.

Aquí nadie le presta atención al turismo. Solo sirve la minería, el carbón, el gas y contrabando; se está talando el bosque seco, los posos de aguas dulces, se está acabando con la vida, pero parece que no nos hemos pensado como el gran destino turístico de los japoneses, chinos, americanos, brasileros, argentinos, europeos, etc… pero bueno, por lo menos ya a Riohacha se le va a declarar Distrito Turístico y Cultural, algo que esperemos le de otro aire a nuestro querido departamento. Esperemos que otros aires soplen por esta tierras, pues la Guajira es mucho mas que contrabando, carbón y gas.

¡Bienvenido a la Guajira!

Nota;
1.         cuando venga a la Guajira, no crea que se va a encontrar con indios, los indios viven en la india.
2.         Si trae basura guárdela hasta que encuentre el sitio adecuado, tenemos aquí bastante para que usted traiga más.

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